El terremoto que sufrió Panamá este último viernes alcanzó una magnitud de 7,7 y dañó casi todas las plantas potabilizadoras del país, así como iglesias, hoteles, comercios, edificios públicos y carreteras.
El terremoto sucedió a las 12:56, hora local, y fue reportado inicialmente con una magnitud de 7,6, pero luego fue actualizada a 7,7 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés). Según este organismo estadounidense, el epicentro del fenómeno se registró a 12 kilómetros de la localidad de Tonosí, ubicada en el sur de Panamá, y a unos 239 kilómetros de la capital, donde se sintió con fuerza.
Los daños fueron múltiples: en la ciudad de Penonomé, situada a 150 kilómetros de la Ciudad de Panamá y a unos 180 kilómetros al norte de Tonosí, colapsaron un pequeño hotel y la sede de la gobernación, mientras que una de las dos torres de la catedral del lugar se derrumbó. Afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales, según el informe oficial del Gobierno panameño.
Cinco terremotos
Este terremoto se ha sumado a una trágica seguidilla: se registraron cinco sismos de magnitud mayor a 7 en menos de 4 meses.

El 24 de junio, Venezuela sufrió lo que se conoce como doblete sísmico. El primer sismo tuvo una magnitud de 7,2 con epicentro a 25 km de San Felipe, estado Yaracuy, y el segundo, más potente, de 7,5, ocurrió en Yumare, estado Yaracuy, afectando también Carabobo y Montalbán. Además de una terrible destrucción, dejaron un terrible saldo de más de 6.000 muertos y una cifra no precisada de desaparecidos. Se estima que la reconstrucción en las zonas afectadas llevaría unos 37.000 millones de dólares.

El 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia. El terremoto dejó 335 fallecidos, 4.516 heridos, 103 desaparecidos y 364 personas rescatadas. Además, se reportaron 3.282 animales afectados, de los cuales 3.003 fueron rescatados. Unas 36.000 familias se quedaron sin viviendas, mientras que otras 200.000 resultaron afectadas. Muchísimas personas se quedaron sin medios de vida, en al menos 500 municipios de 16 departamentos, y los daños en la infraestructura fueron devastadores. Estiman que la reconstrucción de las zonas afectadas llevaría al menos 6 años, con un costo de más de 6.000 millones de dólares.
El 20 de agosto, un terremoto de magnitud 7,2 golpeó en la zona de Ayacucho, en Perú. El fenómeno provocó daños menores en la zona, aunque produjo deslizamientos que afectaron la carretera en Arequipa. Se reportaron 3 heridos y 22 viviendas, 10 colegios y 12 centros de salud con afectaciones en su infraestructura














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