Antes de asumir oficialmente la Presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella decidió compartir un momento de reflexión y fe con quienes integrarán su equipo de gobierno. El presidente electo participó en un retiro espiritual junto a su futuro gabinete, en una jornada centrada en la oración, la adoración y la búsqueda de dirección para los desafíos que enfrentará el país.
De acuerdo con lo informado, el encuentro tuvo como propósito encomendar a Dios el inicio de la nueva administración y pedir sabiduría para la toma de decisiones que marcarán el rumbo de Colombia en los próximos años.
El gesto no pasó desapercibido. Mientras numerosos ciudadanos y seguidores destacaron la importancia de comenzar el mandato con un espacio dedicado a la fe, desde algunos sectores de la oposición surgieron críticas, al considerar que la actividad tendría un trasfondo político y cuestionar la autenticidad de la iniciativa.
Pese a ello, quienes respaldan al presidente electo sostienen que el retiro refleja sus convicciones personales y su deseo de ejercer el liderazgo con principios inspirados en su fe, poniendo la búsqueda de la guía de Dios como uno de los pilares al inicio de su gestión.
