En entrevista con RCC Radio, Duarte Penayo explicó este lunes que el desacuerdo no radica en la apertura de nuevas carreras —incluso en zonas con necesidad como Misiones o Pilar— sino en el mecanismo establecido por la Resolución 2/2026 del CONES.
Según señaló, esta normativa crea estructuras paralelas que superponen funciones propias de la ANEAES, especialmente en lo relacionado con el aseguramiento de la calidad educativa. “Se están introduciendo procedimientos y metodologías que pertenecen al ámbito de la acreditación, lo cual constituye una invasión de nuestras prerrogativas”, sostuvo.
ADVERTENCIAS SOBRE EL NUEVO SISTEMA
El titular de ANEAES lanzó una serie de advertencias sobre las posibles consecuencias del nuevo esquema:
Riesgo de habilitaciones sin garantías de calidad: cuestionó que se puedan aprobar carreras sin requisitos técnicos sólidos iniciales, trasladando los controles a dos años después.
Expansión descontrolada: alertó que, bajo este régimen, podrían habilitarse “las carreras de medicina que se quiera”, debido a la flexibilización de exigencias.
Impacto en estudiantes: advirtió que los alumnos podrían iniciar sus estudios en carreras que aún no garantizan estándares mínimos, generando “derechos subjetivos ya consumados”.
Problemas sociales potenciales: consideró que la eventual reubicación de estudiantes —en caso de que una carrera no cumpla requisitos— puede generar conflictos, ya que el sistema paraguayo aún no cuenta con mecanismos operativos sólidos de convalidación académica. “Es una medida peligrosa que puede terminar generando efectos adversos”, enfatizó.
DOBLE EVALUACIÓN Y “FATIGA EVALUATIVA”
Otro de los puntos críticos señalados es la duplicación de controles. Duarte Penayo explicó que, con el nuevo sistema, una carrera deberá someterse en paralelo a procesos del CONES y de la ANEAES en plazos similares.
Esto, dijo, generará una sobrecarga tanto para las instituciones como para los organismos reguladores, lo que definió como “fatiga evaluativa”.
“En dos años, una carrera tendrá que pasar por dos procesos prácticamente iguales: la habilitación definitiva y la evaluación diagnóstica. Esto pudo haberse evitado con una articulación institucional que venimos proponiendo desde el año pasado”, afirmó.
CAMPOS DE PRÁCTICA Y FORMACIÓN MÉDICA
Respecto a la formación en Medicina, el director de ANEAES reiteró la preocupación sobre la posibilidad de habilitar carreras sin garantizar campos de práctica desde el inicio.
Si bien reconoció que la habilitación es potestad exclusiva del CONES, dejó en claro que la ANEAES aplicará sus criterios con rigor al momento de evaluar. “Si una carrera no cumple con los estándares mínimos en cinco años, no va a acreditar. Así funciona nuestro sistema”, advirtió.
SITUACIÓN ACTUAL DEL SISTEMA
Duarte Penayo recordó que actualmente existen más de 43 carreras de Medicina habilitadas en el país, de las cuales 23 cuentan con acreditación.
Destacó además que, por primera vez, todas las carreras están en proceso de evaluación, lo que representa un avance en términos de control de calidad. Sin embargo, alertó que la nueva normativa podría revertir ese progreso. “Se puede abrir la puerta a una expansión masiva que vuelva a generar brechas en la calidad, en un área tan sensible como la medicina”, subrayó.
POSIBLES ACCIONES
El titular de ANEAES adelantó que solicitarán formalmente aclaraciones al CONES sobre el alcance de la resolución y agotarán las instancias de diálogo. No obstante, no descartó acudir a la vía judicial en defensa de la autonomía institucional.
“Tenemos una visión clara de cómo debe funcionar el sistema y la hemos plasmado en propuestas concretas. Un sistema no puede operar ignorando a sus propios actores”, concluyó.














Dejá tu comentario