UIP propone reforma clave para financiar el aguinaldo de jubilados del IPS

La Unión Industrial Paraguaya (UIP) ha puesto sobre la mesa una propuesta clave dentro de su plan de estabilización financiera para el Instituto de Previsión Social (IPS). El Primer Pilar, que ya hemos publicado, es que el Estado aporte lo que la ley le obliga y no cumplido durante los últimos 70 años, y que superan los USD 600 millones. El Segundo Pilar que tocamos en esta edición se denomina: Responsabilidad Intergeneracional, el cual busca corregir un descalce histórico en el pago del Beneficio Adicional Anual (BAA), comúnmente conocido como el aguinaldo de los jubilados y pensionados.

UIP propone reforma clave para financiar el aguinaldo de jubilados del IPS

Establecido originalmente por las Leyes N.º 532/94 y N.º 731/95, este beneficio equivale a la doceava parte de lo percibido durante el año. Sin embargo, desde su creación, arrastra un pecado original: no cuenta con una fuente propia de financiamiento.

Al no haberse fijado un aporte adicional para costearlo, el IPS lo paga directamente con los recursos del Fondo de Jubilaciones y Pensiones; es decir, utilizando los doce aportes obrero-patronales ordinarios del año.

EL IMPACTO EN NÚMEROS: UN DÉFICIT PROYECTADO INSOSTENIBLE

La falta de una contrapartida contributiva ha generado un desgaste silencioso pero masivo en las reservas de la previsional. Según los datos técnicos presentados:

Impacto acumulado (hasta 2025): Se calcula que el IPS ha desembolsado más de USD 614 millones exclusivamente para pagar aguinaldos a jubilados, lo que representa casi el 30% del Fondo de Reservas de la institución.

Proyección crítica (año 2046): De mantenerse el esquema actual, la cifra acumulada trepará a más de USD 4.480 millones, un monto que superará la totalidad de los recursos disponibles en el Fondo para ese año, amenazando la quiebra del sistema.

El informe advierte además un preocupante costo de oportunidad: el rendimiento anual del Fondo de Reservas (del 7,7%) equivale aproximadamente a lo que cuesta el aguinaldo anual del IPS.

En términos prácticos, esto significa que gran parte de los retornos financieros logrados por las inversiones del fondo se absorben inmediatamente para pagar obligaciones corrientes, impidiendo la capitalización del sistema.

LA PROPUESTA DE LA UIP: APORTE PREVISIONAL SOBRE EL AGUINALDO

Para mitigar esta presión, la UIP propone aplicar una tasa de contribución específica del 12,5% sobre el aguinaldo de los trabajadores activos. Este porcentaje corresponde exclusivamente a la porción que legalmente se destina al Fondo de Jubilaciones y Pensiones (dentro del 25,5% de la seguridad social global).

La distribución del esfuerzo financiero mantendría la misma lógica del aporte obrero-patronal vigente (35% a cargo del trabajador y 65% a cargo del empleador):

Trabajador activo: Aportará el 4% de su aguinaldo.

Empleador: Aportará el 8,5% restante.

Con la implementación de esta medida, los ingresos del IPS registrarían un crecimiento del 8% anual en comparación con el escenario base. Las proyecciones indican que si este esquema entra en vigor en el año 2027, para el 2046 la previsional habrá recaudado cerca de USD 4.400 millones, lo que neutralizaría casi en su totalidad el millonario drenaje del fondo.

DOS CAMINOS PARA IMPLEMENTAR EL CAMBIO: ¿OBLIGATORIO O VOLUNTARIO?

El gremio industrial plantea dos opciones o escenarios posibles para la construcción y diseño legislativo de este segundo pilar:

Opción A: Aporte Obligatorio por el Aguinaldo

Bajo esta premisa, la reforma se aplica de manera generalizada. Se defiende bajo la máxima económica de que «no existen los almuerzos gratis». Si la sociedad civil y el sector formal eligen sostener el beneficio del aguinaldo durante la etapa de jubilación, se vuelve mandatorio el esfuerzo compartido (4% trabajador y 8,5% empleador). De lo contrario, advierten que pretender un beneficio sin fondeo real es simplemente trasladar una deuda impagable a las futuras generaciones de paraguayos.

Opción B: Aporte Voluntario por el Aguinaldo

Este enfoque se sostiene en la libertad de elección vinculada a la responsabilidad financiera. En este esquema opcional, el trabajador activo decide de forma individual si desea construir ese beneficio para su futuro retiro:

Si opta por el «SÍ», se activa su retención del 4% y la contrapartida patronal del 8,5% para blindar su aguinaldo de jubilado. Si opta por el «NO», el trabajador preserva el 100% de la liquidez de su aguinaldo en el presente, pero asume conscientemente que al no aportar, no percibirá dicho beneficio al jubilarse.

Desde la perspectiva técnica de la propuesta, este modelo permite transicionar de lo que denominan “la ilusión de la gratuidad” hacia un sistema regido por la “honestidad matemática”, donde cada derecho previsional se encuentra debidamente respaldado por su respectivo flujo de caja.

 

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