Peña ratifica rumbo económico y asume compromiso de honrar deudas con proveedores, tras asunción de Óscar Lovera

En un discurso que trascendió la formalidad administrativa, el presidente de la República, Santiago Peña, marcó una hoja de ruta crítica para el resto de su mandato durante la toma de posesión de Oscar Lovera Chávez como nuevo titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El acto, realizado en la explanada del Palacio de López, funcionó como una ratificación de la doctrina de "Paz por medio de la Fuerza" aplicada a la gestión pública: firmeza en las reformas y protección absoluta de los indicadores macroeconómicos.

El presidente destacó la trayectoria de más de tres décadas del nuevo secretario de Estado dentro de la estructura de la antigua cartera de Hacienda, subrayando que su ascenso es un reconocimiento al mérito en el servicio público.

El flamante ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera Chávez (i), estampa su firma en el libro de actas del Gobierno. Reemplaza a Carlos Fernández Valdovinos.

Con esta designación, Peña busca enviar una señal de previsibilidad a los mercados internacionales y a las calificadoras de riesgos, que recientemente otorgaron a Paraguay el grado de inversión.

Lovera asume en un momento donde la «ingeniería financiera» será vital para equilibrar un presupuesto que, si bien muestra un crecimiento del 6,6% en 2025, ha enfrentado tensiones en la recaudación aduanera debido a la volatilidad del tipo de cambio.

EL COMPROMISO CON EL SECTOR PRIVADO: «LAS DEUDAS SE PAGAN»

Uno de los momentos más contundentes del discurso presidencial fue la respuesta directa a la inquietud de los gremios de la construcción y proveedores del sector salud. Peña fue tajante: “No le dediqué más de 20 años de mi vida profesional a la gestión económica para fracasar como presidente. Las deudas del Estado se pagan y se honran”.

Este respaldo político fue recogido inmediatamente por el ministro Lovera, quien anunció que la próxima semana presentará un cronograma detallado de pagos. El objetivo es restablecer la cadena de pagos y evitar que el retraso administrativo afecte el empleo en las obras públicas.

Para ello, anunció que el MEF utilizará un abanico de herramientas que incluye:

Factoring (Cesión de derechos): Para dar liquidez inmediata a las empresas a través del sistema bancario.

Priorización del gasto: Un recorte drástico en gastos operativos «no vinculados a servicios directos a la población».

Optimización del flujo de caja: Coordinación directa con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) para canalizar el aumento en la recaudación interna hacia los compromisos pendientes.

LA RED DE PROTECCIÓN SOCIAL: UN ACTIVO INNEGOCIABLE

Pese a la necesidad de austeridad en ciertas áreas, el mandatario advirtió que será “mezquino” y un “celoso custodio” de los programas sociales. Peña defendió que la reducción de la pobreza extrema al 2,4% no es solo fruto de subsidios, sino de una mayor generación de ingresos por empleo, pero que el Estado no puede abandonar a quienes aún no pueden “caminar por sí mismos”.

Programas emblemáticos como Hambre Cero y la universalización de la pensión para Adultos Mayores quedan blindados bajo la nueva gestión de Lovera, quien aseguró que estos recursos cuentan con reserva presupuestaria total y no sufrirán restricciones.

UN EQUIPO DE «SEGUNDA ETAPA»

El nuevo ministro no estará solo en este desafío. Lovera confirmó la continuidad de Andrea Picasso en Capital Humano y el ascenso de Teodora Recalde al Viceministerio de Administración Financiera, una pieza clave para el manejo del Tesoro Nacional. Asimismo, la incorporación de Gerardo Ruíz Díaz en Economía y Planificación busca fortalecer la articulación con el sector financiero privado.

El mensaje final de la jornada fue de “optimismo estratégico”: el Gobierno se prepara para un 2026 con un crecimiento sostenido del 4%, buscando igualar la estabilidad económica de la era de construcción de Itaipú, pero bajo un modelo de eficiencia moderna y transparencia digital.

 

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