La institución destaca una creciente diversificación del perfil inversor, con un mayor protagonismo de servicios empresariales, tecnologías asociadas a procesos industriales y manufactura ligera. De hecho, más de la mitad del capital ingresado se concentró en estos sectores, alineados a la actual tendencia global de relocalización de industrias y externalización de servicios hacia economías más competitivas.
El Mercosur continúa siendo la principal fuente de inversión: 50% del total, con Brasil nuevamente como líder, al registrar 26 proyectos durante el periodo. Le siguen Bolivia, Argentina, Uruguay y Chile, países con inversiones principalmente orientadas a industria, construcción y agroganadería, reflejando una apuesta vigorosa al potencial productivo y logístico del Paraguay.
En cuanto al flujo extrarregional, Europa y Eurasia aportaron el 35% de los proyectos, con presencia de capitales procedentes de España, Polonia, Rusia, Turquía y Ucrania. Por su parte, Norteamérica y Asia sumaron el 15%, lo que confirma un creciente interés internacional en aprovechar las ventajas del país: estabilidad macroeconómica sostenida, régimen fiscal competitivo y acceso preferencial a mercados del Cono Sur.
Desde el MIC señalan que los resultados del tercer trimestre consolidan la tendencia de todo el 2025: Paraguay avanza hacia un modelo de atracción de inversiones más diversificado y orientado al desarrollo industrial, con proyectos que generan empleo formal, fortalecen las cadenas de valor y promueven la producción para exportación.
“Paraguay continúa posicionándose como un destino atractivo para las empresas que buscan competitividad, previsibilidad y una plataforma eficiente para integrarse al mercado regional”, expresaron desde la Dirección de Inversiones.














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