Con este comportamiento, la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año llegó al 1,8%, por debajo del 3,4% registrado en igual periodo de 2025. A su vez, la inflación interanual se ubicó en 1,5%, descendiendo desde el 1,6% registrado en julio y muy por debajo del 4,6% observado en agosto del año pasado.
La inflación núcleo, que excluye algunos componentes de mayor volatilidad, también registró una variación mensual de 0%. Su tasa interanual se situó en 1,3%, frente al 1,5% de julio y al 4% registrado en agosto de 2025, de acuerdo con el informe.
CARNE Y HORTALIZAS REGISTRARON BAJAS
El resultado de agosto estuvo marcado por comportamientos mixtos en los precios de los principales componentes de la canasta familiar.
Entre las bajas destacaron los alimentos, especialmente la carne vacuna, carne de aves, carne de cerdo y menudencias, además de hortalizas, harinas, pastas, arroz, leche, quesos y aceites.
En el caso de la carne vacuna, agentes del sector atribuyeron la reducción de precios a una mayor disponibilidad del producto para el mercado interno. Las disminuciones alcanzaron a la mayoría de los cortes, entre ellos la costilla de primera y el vacío.
La carne de cerdo también registró bajas generalizadas debido a una mayor oferta. Las reducciones fueron parcialmente compensadas por aumentos en panificados, pescados, huevos, frutas y café.
DÓLAR FAVORECIÓ BAJAS EN BIENES DURABLES
Otro factor que contribuyó a contener la inflación fue la disminución de precios en varios bienes durables importados, asociada principalmente a la apreciación del guaraní frente al dólar estadounidense.
Durante agosto se observaron reducciones en los precios de automóviles y camionetas, equipos telefónicos e informáticos y algunos electrodomésticos.
COMBUSTIBLES Y SERVICIOS PRESIONARON LOS PRECIOS
En contrapartida, los combustibles registraron aumentos, tanto en gasoil común y aditivado como en nafta común y súper.
Según agentes del sector, las subas estuvieron relacionadas con el incremento de las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados, además de mayores costos de reposición.
También se produjeron aumentos en varios servicios, entre ellos las comidas y bebidas consumidas fuera del hogar, comidas preparadas para llevar, alojamiento en hoteles, atención médica, transporte interurbano de pasajeros, paquetes turísticos al exterior y servicios de cuidado personal.
En términos generales, el comportamiento de agosto refleja una moderación de las presiones inflacionarias. Del total de productos que integran la canasta del IPC, el 32,7% registró aumentos, porcentaje inferior al promedio histórico de 44,8%.
