La meta fijada es ambiciosa pero urgente: en un plazo máximo de 60 días, este equipo de trabajo deberá presentar una propuesta concreta de procedimiento unificado. La iniciativa apunta a terminar con la duplicación de trámites, permitiendo que la información y los documentos que el inversionista ya presentó y validó ante el MIC (especialmente a través del sistema Investor Pass) puedan ser compartidos de forma segura con las entidades bancarias, evitando que el ciudadano extranjero deba realizar el mismo proceso de manera reiterativa.
Desde el sector público se enfatizó que esta simplificación no implica, bajo ningún sentido, un relajamiento en los filtros de seguridad. “El objetivo es que los bancos tengan acceso a una parte importante de la información que ya fue presentada y verificada. No significa que se eliminarán controles o requisitos, sino que el proceso será más simple y menos tedioso”, aclaró el viceministro Viveros.
Por su parte, la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), representada por su presidenta Liz Cramer, celebró la apertura de este canal de diálogo para resolver uno de los principales cuellos de botella que enfrenta el clima de negocios local ante la creciente llegada de capitales.
Cramer coincidió en que el propósito es facilitar el acceso al sistema financiero para los extranjeros residentes, pero siempre blindando el estricto cumplimiento de las normativas vigentes de supervisión y prevención de lavado de dinero. Con este plan, Paraguay busca elevar su competitividad internacional optimizando la experiencia del inversor desde el primer día.
