El decreto, que contó con el refrendo de los ministros de Industria y Comercio, Javier Giménez, y de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, no es solo una asignación de recursos, sino la creación de una arquitectura financiera diseñada para sobrevivir a los ciclos políticos y garantizar la sostenibilidad empresarial.
Una de las innovaciones más significativas del FonaMipymes es su naturaleza jurídica. Bajo la figura de un Fideicomiso de Administración, operará como un patrimonio autónomo e independiente del Gobierno central y de la entidad fiduciaria, de acuerdo con la Ley N° 921/96.
Esta estructura garantiza dos aspectos fundamentales para el sector privado:
Transparencia: Los recursos serán auditables y de uso exclusivo para los fines previstos.
Continuidad: A diferencia de otros fondos estatales, los recursos que no se ejecuten al cierre de un ejercicio fiscal no retornarán al Tesoro Nacional, sino que permanecerán en el fideicomiso para ser utilizados en el año siguiente, eliminando la incertidumbre presupuestaria anual.

EL ROL ESTRATÉGICO DE LA AFD Y EL ACCESO AL CRÉDITO
La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ha sido designada como la entidad fiduciaria encargada de la custodia y ejecución de los recursos. A través de este fondo, se canalizarán recursos reembolsables mediante Instituciones Financieras Intermediarias (IFIs).
El objetivo es claro: agilizar la verificación crediticia para que las micro, pequeñas y medianas empresas puedan acceder a capital operativo e inversión productiva. Esto incluye el financiamiento para la adquisición de tecnología avanzada, maquinaria de última generación, mejora de infraestructura y el desarrollo de nuevos productos que permitan a las empresas paraguayas competir en mercados internacionales.
FORTALECIMIENTO TÉCNICO Y FORMALIZACIÓN
Más allá del crédito, el FonaMipymes impulsará el crecimiento cualitativo. El reglamento habilita el uso de recursos no reembolsables para capacitación, transferencia tecnológica y asesorías especializadas. Estos fondos fortalecerán programas ya existentes como el Programa de Competitividad de las Mipymes (PCM) y el Programa de Formalización para Acceso a Mercados (PFAM).
Como incentivo directo a la legalidad, el acceso a estos beneficios estará estrictamente limitado a las empresas inscritas en el Registro Nacional de Mipymes (RENAMIPYMES). De esta manera, el fondo actúa como un motor de formalización, integrando a más emprendedores al sistema económico formal.
SOSTENIBILIDAD FINANCIERA
El patrimonio del fondo se alimentará de diversas fuentes: asignaciones del Presupuesto General de la Nación (con un tope de hasta 15.000 salarios mínimos anuales), la propia rentabilidad financiera que genere el fideicomiso, las cobranzas de créditos otorgados y posibles donaciones de organismos nacionales o internacionales.
Con la puesta en marcha del FonaMipymes, el Gobierno de Santiago Peña busca pasar de una asistencia asistencialista a una política de desarrollo industrial, donde las Mipymes no solo sobrevivan, sino que se conviertan en empresas competitivas, sostenibles y con capacidad de exportación.














Dejá tu comentario