Según Canova, el factoring es una herramienta sencilla que permite a una empresa convertir sus cuentas por cobrar (facturas) en dinero en efectivo de forma inmediata, sin esperar los plazos de pago del cliente (en este caso, el Estado).
La empresa (vendedor): Una constructora o farmacéutica tiene una factura de, por ejemplo, 1.000 millones de guaraníes por servicios prestados al Estado. El Factor (Banco): El banco le propone a la empresa comprarle esa factura. La Cesión de Derechos: La empresa cede su derecho de cobro al banco.
A cambio, el banco le entrega el dinero al día siguiente, pero aplicando un descuento financiero. «El banco no le va a dar los 1.000 millones. Dependiendo del riesgo y el tiempo que estime que tardará en cobrarle al Estado, le entregará, por ejemplo, 900 millones. La empresa asume ese costo financiero a cambio de tener la liquidez hoy mismo», explicó Canova.
EL CAMBIO DE RIESGO: DEL CONSTRUCTOR AL BANCO
Una vez realizada la operación, el banco se convierte en el nuevo acreedor oficial. Es el banco quien asume el riesgo de cobranza y debe gestionar el pago ante el Ministerio de Economía y Finanzas. La empresa original se libera de la espera y puede utilizar ese capital para pagar salarios, proveedores o nuevas obras. Uno de los puntos más destacados por el analista es que el factoring no es exclusivo de grandes corporaciones.
Accesibilidad: Está disponible para pequeñas y medianas empresas (pymes). Barrera principal: Según Canova, el mayor obstáculo es la falta de educación financiera corporativa. Muchas empresas desconocen que pueden acercarse a un banco a negociar sus facturas.
Requisito indispensable: La formalidad extrema. Para que un banco acepte el riesgo, tanto la factura como el perfil de quien debe pagar deben estar correctamente documentados y formalizados.
OTRAS HERRAMIENTAS MENCIONADAS: EL DÓLAR FORWARD.
Canova también se refirió a la situación del tipo de cambio y recomendó a los exportadores el uso del Dólar Forward. Esta herramienta permite «cerrar» un precio del dólar a futuro (por ejemplo, para dentro de cuatro meses), protegiendo al empresario de la volatilidad y asegurando una rentabilidad previsible independientemente de si la moneda sube o baja en el mercado spot.
