La escuadra sudamericana salta al terreno de juego arrastrando el rótulo de favorita por la jerarquía individual de sus piezas, aunque llega rodeada de ciertos interrogantes colectivos y bajas de consideración en su estructura titular. El director técnico argentino Marcelo Bielsa buscará revivir la mejor versión futbolística de su ciclo, aquella que sumó victorias de prestigio ante potencias de la región en las eliminatorias, dejando atrás los últimos desajustes exhibidos en los duelos preparatorios de finales del año pasado.
Ausencias de peso en el esquema táctico y el presente de sus figuras
Para este estreno en territorio norteamericano, el cuerpo técnico rioplatense se enfrenta a la dificultad de no poder contar con piezas fundamentales en su columna vertebral. En la zona de gestación, el volante creativo Giorgian De Arrascaeta quedó descartado debido a una dolencia muscular que lo marginará de las primeras dos fechas, mientras que en la retaguardia, el zaguero Ronald Araújo tampoco formará parte de la partida inicial al arrastrar una dolencia en la zona del gemelo.
La propuesta estratégica de Bielsa, caracterizada por una presión asfixiante en campo enemigo y transiciones totalmente verticales, depositará sus esperanzas ofensivas en la potencia de Darwin Núñez. El atacante buscará su redención personal en la máxima cita tras una temporada compleja en el balompié de Oriente Medio, donde las regulaciones de cupos extranjeros limitaron su continuidad en el certamen doméstico tras incorporaciones rutilantes en su club.
La experiencia del banquillo y el calendario de la fase de grupos
La Celeste cuenta con el respaldo de tener en el banco a un estratega con un recorrido sumamente dilatado en el ámbito internacional. Marcelo Bielsa afronta su tercera experiencia al mando de un seleccionado en una Copa del Mundo, tras haber guiado los hilos tácticos de Argentina en la edición de Corea-Japón 2002 y comandado el proceso de Chile en Sudáfrica 2010, sumado al reciente tercer puesto obtenido en la Copa América de los Estados Unidos.
El resultado de este lunes ante el combinado saudí, un oponente que históricamente ha demostrado capacidad para dar sorpresas mayúsculas en los arranques mundialistas, marcará el rumbo psicológico y matemático de los charrúas. Tras cumplir con este primer compromiso en Miami, la agenda del conjunto uruguayo estipula que permanecerá en el estado de Florida para medir a Cabo Verde el domingo 21 de junio, cerrando su participación en la primera etapa del torneo el viernes 26 de junio frente a España en la ciudad mexicana de Guadalajara.















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