Ambos planteles llegan golpeados tras tropezar feamente en sus compromisos anteriores. El Auriazul de Luque, estancado en la zona baja con apenas 13 puntos, viene de caer 3-2 en un electrizante cara a cara ante Sportivo Trinidense. Por su parte, el Ciclón de Barrio Obrero atraviesa horas convulsas con 17 unidades tras desplomarse 2-0 frente a Sportivo 2 de Mayo, un resultado que desató la furia de la hinchada azulgrana y puso contra las cuerdas la continuidad del proceso técnico.
Arbitraje bajo máxima presión y un historial que mete miedo
La designación de la nómina arbitral también encendió los debates en la previa. Juan Gabriel Benítez será el encargado de impartir justicia sobre el césped itaugüeño, acompañado por los asistentes Milciades Saldívar y Nancy Fernández, mientras que Giancarlos Juliadoza estará como cuarto árbitro. En la cabina del VAR la responsabilidad recaerá en Carlos Figueredo junto a Zulma Quiñónez como AVAR, una cuadrilla que estará en la mira ante cualquier jugada dividida.
La estadística de la Copa de Primera registra 268 batallas entre Luqueño y Cerro Porteño. El balance histórico favorece holgadamente al conjunto azulgrana con 142 victorias, frente a 55 triunfos del Chanchón y 71 empates anotados. Sin embargo, en el contexto actual de necesidad absoluta, las estadísticas quedan de lado y el campo de juego definirá cuál de los dos gigantes sale a flote o se hunde definitivamente en la crisis.














Dejá tu comentario