A pesar de la ventaja global en la eliminatoria internacional, el ambiente en el conjunto de Vila Belmiro se encuentra convulsionado tras los últimos acontecimientos en el torneo local.
Rendimiento deportivo y controversias en el vestuario
La paridad cosechada el fin de semana por dos a dos frente al Chapecoense dejó al elenco albinegro a una sola unidad de la franja de descenso en el Campeonato Brasileño. Tras dicho cotejo, reportes periodísticos señalaron un presunto reclamo subido de tono por parte de Neymar hacia los juveniles Gabriel Bontempo y João Ananias durante el descanso del partido.
A través de sus canales oficiales de comunicación, el atacante de treinta y cuatro años desmintió rotundamente cualquier tipo de trato irrespectuoso hacia los futbolistas más jóvenes del plantel:
Ustedes, que están haciendo estas notas malintencionadas y mentirosas, no saben nada. No saben lo que es el fútbol, no participaron y nunca participaron de un plantel. Nos exigimos entre nosotros, obviamente, porque somos competitivos y queremos ganar, vencer. Pero no hubo ningún reclamo hacia los jóvenes; no voy a aceptar esas mentiras.
Con este escenario de fondo, la alineación titular del estratega Cuca presenta interrogantes de cara al cruce continental, donde podría apelar a la rotación de piezas en la nómina.
El panorama de la escuadra venezolana
Por su parte, la Universidad Central de Venezuela afronta la revancha en territorio paulista con la intención de revertir la serie. El cuadro dirigido por Daniel Sasso llega sin rodaje en su liga local debido a la suspensión del certamen por la emergencia climática y sísmica que afectó a Venezuela semanas atrás, situación que obligó a mudar el choque de ida a la ciudad de Valencia.
El cuadro tricolor se instaló en São Paulo manteniendo vivas sus aspiraciones tras su participación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, buscando dar la sorpresa de visitante ante el histórico conjunto brasileño.














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