A pesar de que el dirigente italo-suizo mantiene cierta posición de fuerza de cara a las elecciones programadas para marzo de 2027 en Rabat, la oposición interna califica su gestión de dictatorial. Las alianzas estratégicas entre la UEFA, Concacaf y AFC han chocado contra la falta de un postulante idóneo capaz de arrebatarle los votos a Infantino antes de la fecha límite fijada para el 18 de noviembre.
El fantasma de Blatter y la maniobra en los tribunales de Florida
Ante la imposibilidad de consolidar una candidatura alternativa como la del canadiense Victor Montagliani —frenada para evitar recelos geopolíticos entre las confederaciones—, el bloque opositor viró drásticamente su estrategia. Descartadas opciones como Nasser Al-Khelaïfi o el bahreiní Salman bin-Ebrahim al-Khalifa, el plan de la UEFA consiste en acorralar institucionalmente al titular del organismo para limitar su margen de maniobra o propiciar su salida mediante escándalos extradeportivos.
Inspirados en el histórico colapso de Sepp Blatter en 2015 tras su reelección, la dirigencia europea acudió a la justicia de Florida para exigir documentación clave sobre las filiales estadounidenses de la entidad madre del fútbol mundial. El objetivo final apunta a abrir un proceso penal por gestión desleal ante los tribunales suizos, confirmando la advertencia de referentes del sector que anticipan que la continuidad de Infantino se resolverá en los tribunales y no en las urnas.
