En los compases iniciales del juego, el combinado asiático intentó imponer condiciones a través de la posesión y el despliegue físico, pero fue la escuadra de Oceanía la que sacudió el marcador de manera prematura. Apenas transcurridos 7 minutos del pitazo inicial, el experimentado atacante y referente de área, Chris Wood, aprovechó una desatención en el bloque defensivo iraní para mandar el balón al fondo de las mallas y desatar el festejo de los All Whites.
Idas y vueltas en un trámite de alta intensidad
A pesar del golpe tempranero, el trámite del partido ingresó en un terreno de paridad donde el conjunto neozelandés, apuntalado por la solvencia de Tim Payne en zona de retaguardia, daba la sensación de estar más cerca de estirar la ventaja que de sufrir la paridad. Sin embargo, la jerarquía individual de Irán emergió a los 32 minutos cuando, tras una habilitación precisa de Shahriyar Moghanlou, el lateral Ramin Rezaeian irrumpió en el área enemiga para definir con pericia y establecer el transitorio 1-1.
Antes de enfilar hacia los vestuarios para el descanso intermedio, el representativo dirigido por el bando asiático logró vulnerar nuevamente la valla custodiada por los oceánicos, pero la acción fue anulada de inmediato por el cuerpo arbitral debido a una posición adelantada milimétrica en la gestación de la jugada, dejando el marcador igualado de cara al complemento.
La figura de Elijah Just y la reacción definitiva del cuadro asiático
En la etapa complementaria, la dinámica ofensiva de los neozelandeses volvió a dar frutos gracias a la notable producción de Elijah Just. El hábil futbolista se transformó en la gran pesadilla de la zaga iraní al convertir el segundo tanto de su cuenta personal a los 55 minutos, devolviendo de esa manera la ilusión y la ventaja en el marcador para el estratega Darren Bazeley.
La alegría de los All Whites no se extendió por mucho tiempo, ya que el seleccionado de Irán adelantó sus líneas de inmediato y apeló a su habitual juego directo para desgastar la resistencia del mediocampo oceánico. La recompensa para la escuadra asiática llegó a los 64 minutos de tiempo corrido por intermedio de Mohamad Mohebi, quien firmó el 2-2 definitivo. Con este reparto de puntos, ambas escuadras deberán ajustar detalles tácticos urgentes antes de encarar sus respectivos duelos de la segunda jornada ante las potencias de la zona.















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