El profesional de la portería ha dejado plasmada su convicción religiosa de manera permanente en cada paso de su carrera, manteniendo la presencia divina como guía antes y después de cada compromiso. La manifestación de fe tras la paridad decisiva generó un enorme impacto entre los presentes y en el entorno del fútbol nacional, poniendo de relieve el rol determinante de la fortaleza mental y espiritual para atravesar los momentos de mayor exigencia de la competencia.
El retorno del Rojo Mallorquino tras una campaña de alta regularidad
En el ámbito estrictamente deportivo, el cuadro de Juan León Mallorquín aseguró su regreso a la máxima división apenas una temporada después de su descenso, al igualar sin goles en un repleto estadio Ka’arendy frente al 12 de Junio de Villa Hayes. Bajo la conducción técnica de Humberto Ovelar, la escuadra local supo gestionar la presión ante un rival directo para sellar el punto que necesitaba ante una multitud que colmó las tribunas en el Departamento de Alto Paraná.
El elenco de Ka’arendy cerró la competencia como vicecampeón con un total de 57 puntos, producto de 17 victorias, 6 empates y 7 derrotas, quedando a solo tres unidades del Deportivo Santaní. De esta manera, el equipo del Alto Paraná concreta un retorno express a la división de honor apoyado en el orden táctico de su entrenador y el liderazgo espiritual de figuras clave en el vestuario.














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