El Auriazul llega al feudo itaugüeño herido tras sufrir una dura paliza por 3-0 a manos de Cerro Porteño en la jornada anterior, quedando estancado con apenas 13 unidades en el clasificador y con la presión de su parcialidad a cuestas. Por su parte, el cuadro Rayadito atraviesa un momento crítico en la competencia: suma solo 4 puntos en el certamen y aterriza tras empatar 1-1 frente a Sportivo Trinidense, urgido de dar el golpe de timón para no quedar tempranamente condenado en el fondo.
Siete décadas de historia, paternidad auriazul y la lupa del VAR puesta sobre la conducción arbitral
Los antecedentes de esta tradicional rivalidad entre luqueños y sanlorenzanos registran 73 enfrentamientos oficiales en la máxima categoría desde el año 1950. En el balance histórico, Sportivo Luqueño impone una clara ventaja con 30 victorias a su favor, mientras que el Santo supo festejar en 17 oportunidades, registrándose además 26 igualdades repartidas entre ambas instituciones.
Con un clima caldeado y la urgencia de puntos en ambos bandos, la Comisión de Árbitros de la APF designó a Mario Díaz de Vivar como el juez principal encargado de controlar las acciones. En las bandas estará asistido por Luis Onieva y Félix Cantero, con Samuel Morales como cuarto árbitro. En la tecnología, la cabina del VAR estará comandada por Derlis López junto a José Villagra en el AVAR, en una noche donde cada decisión referil estará bajo la máxima escrutinio.














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