Las acciones se desarrollaron en las instalaciones del estadio Óscar Hugo Sosa, también conocido dentro del Complejo Oceánico, bajo la conducción arbitral del juez principal Fabio Villalba. Desde el pitazo inicial, ambas escuadras plantearon un esquema con mucha marca en la zona media y bloques defensivos compactos, lo que dificultó la gestación de ocasiones claras de peligro y derivó en un trámite friccionado que se reflejó en las sucesivas amonestaciones otorgadas para los dos planteles.
El factor de las variantes y el desahogo en el epílogo
Cuando parecía que el marcador se cerraba con una paridad sin goles, la lectura táctica del entrenador del conjunto itaugüeño, Arnaldo Espínola, terminó resultando fundamental. A los 80 minutos de juego, el cuerpo técnico visitante introdujo al terreno de ejecución al atacante Derlis Martínez en reemplazo de Ángel Ibarra, buscando refrescar la ofensiva de la escuadra tejedora para el tramo decisivo.
La apuesta dio frutos de forma inmediata. Apenas unos minutos después de haber ingresado, cuando transcurrían 86 minutos de tiempo corrido, el propio Derlis Martínez se encargó de romper la paridad al vencer la resistencia del guardameta local Óscar Morel, desatando la celebración de la delegación de Itauguá. Tras el gol de la apertura, el cuadro conducido por Domingo Zaracho adelantó todas sus líneas con desesperación en pos de la igualdad, pero la defensa liderada por el experimentado Nery Bareiro sostuvo el resultado, en un epílogo que además dejó la expulsión por doble amonestación del defensor local Elías Giménez en tiempo de descuento. Con este éxito a domicilio, el conjunto del interior se acomoda de gran manera en la tabla de clasificaciones al cierre de la primera mitad del torneo de ascenso.















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