«Si tenemos que jugar Copa y campeonato perdemos mucha competitividad», admitió con sinceridad el estratega, justificando la rotación masiva para preservar a sus figuras de cara al trascendental duelo del próximo jueves ante Junior de Barranquilla en Colombia.
Lejos de evadir la autocrítica, Holan asumió la responsabilidad del momento y recordó que su llegada a Barrio Obrero responde a un plan de reestructuración profunda. El técnico avisó que las tres fechas restantes del Apertura funcionarán como un banco de pruebas definitivo para determinar quiénes seguirán en la institución.
«Nos contrataron para un proyecto y para cambiar estas cosas. No tengan ninguna duda de que vamos a estar preparados de una manera totalmente diferente en el semestre que viene», aseguró, prometiendo una pretemporada a la altura de la historia del club.
El estratega azulgrana enfatizó que este cierre de etapa servirá para analizar las dificultades atravesadas y el nivel de compromiso de cada integrante del plantel. Según sus palabras, no se tomarán decisiones basadas en «partidos aislados», sino en un balance integral que permita elevar el nivel de competitividad.
«Vamos a subir a la pretemporada a todos aquellos que estén consustanciados de que acá hay que dar un giro importante», sentenció Holan. Con la mirada fija en Barranquilla, Cerro Porteño busca cerrar la herida local y aferrarse a la ilusión continental como tabla de salvación para un primer semestre sumamente complejo.














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