Desde el desembarco de Ariel Holan en la dirección técnica, el rendimiento del Azulgrana en el campeonato paraguayo experimentó un marcado declive. El estratega argentino solo pudo celebrar una victoria, la cual se registró en su debut durante la fecha 15 ante el 2 de Mayo, el pasado 5 de abril.
Desde aquel festejo, el equipo no volvió a sumar de a tres en el torneo local. En total, el historial de Holan en el certamen doméstico se traduce en 7 partidos dirigidos, con un saldo de 1 victoria, 3 empates y 3 derrotas (incluyendo los puntos perdidos en el Tribunal tras el superclásico de la fecha 17). Esto representa una cosecha de apenas 6 puntos sobre 21 posibles, lo que equivale a un escaso 28% de efectividad.
El análisis del error y el respaldo a la idea
En conferencia de prensa, Holan no eludió la consulta sobre el insólito blooper defensivo entre Alexis Martín Arias y Jorge Morel que desencadenó el primer tanto de Trinidense. Lejos de dramatizar, el entrenador asumió la acción como un riesgo colateral de la propuesta futbolística que pretende implementar.
«Cuando tratás de salir jugando o asegurar la pelota a partir del inicio, pueden pasar estas cosas. Nos tocó hoy y es parte de lo que se entrena y se intenta, porque estamos en búsqueda de una identidad de juego», explicó el adiestrador del Ciclón.
Falta de rodaje y la doble competencia
El técnico argumentó que el apretado calendario y el «casi nulo proceso de entrenamiento» debido a los viajes y partidos seguidos pasan factura en el rendimiento colectivo. Según su visión, existe una disparidad entre el rostro que muestra el equipo en el plano internacional y las dificultades que encuentra para sostener el ritmo en el torneo de casa.
«Para ser realmente competitivo a nivel internacional hay que profundizar nuestra identidad. En ese desarrollo va a haber errores y recaídas. Demasiado están haciendo los muchachos; se ve en la Copa un equipo duro y competitivo, y en el campeonato un equipo que, jugando ambas competencias, le cuesta», analizó.
Rebeldía en el complemento
A pesar del trago amargo por cómo se dio el trámite inicial, Holan valoró la actitud de sus dirigidos para afrontar la segunda mitad del compromiso, destacando que las variantes le dieron otra fisonomía al ataque cerrista.
«En el primer tiempo estuvimos incómodos y el gol nos dejó tocados por unos cuantos minutos. En el balance del segundo tiempo, el equipo revirtió esa situación emocional, fue a buscar el partido y los cambios entraron bien. Rescato eso de la tarde-noche», concluyó el técnico, reafirmando que estos tropiezos forman parte de los dolores de crecimiento normales dentro de un ciclo que recién empieza a dar sus primeros pasos.














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