El adiestrador argentino dejó en claro que la búsqueda principal va mucho más allá de una simple victoria en un amistoso de preparación. Señaló que este tipo de compromisos sirven para experimentar variantes tácticas y evaluar a nuevos futbolistas, asumiendo los riesgos que implica ajustar la estructura del equipo sobre la marcha. La prioridad absoluta para el cuerpo técnico es consolidar el funcionamiento colectivo y encontrar soluciones a las carencias del plantel en el escaso margen de tiempo disponible.
Exigencia máxima en Eliminatorias y la caza de respuestas a corto plazo
En relación al atípico panorama de disputar las Eliminatorias Sudamericanas teniendo asegurado el boleto a la cita máxima de 2030 como país coanfitrión, Alfaro rechazó cualquier postura de relajamiento. Aseguró que el único camino válido para competir al más alto nivel internacional es encarar cada compromiso premundialista con la misma tensión y compromiso como si el cupo aún tuviera que conquistarse en la cancha.
El entrenador remarcó que cuenta apenas con 42 días en todo el año para entrenar con el grupo completo y definir la idea futbolística. Por ello, el triunfo ante Colombia deja conclusiones valiosas para corregir desajustes defensivos y afinar transiciones ofensivas. La Albirroja continúa de esta manera su preparación con la vara alta, priorizando el crecimiento táctico y el carácter competitivo por encima del exitismo momentáneo.














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