El cuadro europeo, que arrastra una enorme ambición de protagonismo tras las eliminaciones tempraneras sufridas en las últimas dos ediciones mundialistas, saltó al terreno de juego con una propuesta sumamente ambiciosa y vertical. La paridad inicial se rompió de forma muy rápida, cuando transcurrían apenas seis minutos del periodo inicial, gracias a una efectiva combinación entre Florian Wirtz y el mediocampista Felix Nmecha, quien venció la resistencia del guardameta caribeño con un remate esquinado de pierna derecha.
Un festejo histórico y la reacción del tetracampeón mundial
A pesar de la jerarquía del rival y de las desatenciones del tramo de apertura, el conjunto conducido por el experimentado entrenador Dick Advocaat no renunció a sus pretensiones y encontró su premio por medio de un contragolpe directo. A los veintiún minutos de juego, el volante Livano Comenencia aprovechó un despeje corto de la última línea germana para definir con precisión ante la salida de Manuel Neuer, decretando el transitorio empate que desató la euforia de los miles de aficionados caribeños presentes en las gradas.
La paridad estimuló el amor propio de los cuatro veces campeones del mundo, que volvieron a tomar las riendas de la posesión y a inclinar la cancha a su favor. La ventaja regresó a las filas de Alemania a los treinta y cinco minutos, momento en el cual Nico Schlotterbeck conectó de cabeza un preciso centro enviado por Nathaniel Brown desde el costado izquierdo, mientras que en la última acción del primer capítulo, Kai Havertz transformó un tiro penal en el tres a uno definitivo antes de retirarse al descanso de los vestuarios.
Monólogo en el complemento y rotación en la plantilla alemana
El periodo complementario se transformó en una formalidad para las aspiraciones del conjunto bávaro desde los instantes iniciales. A los cuarenta y siete minutos, Jamal Musiala culminó una notable maniobra individual con un disparo raso de perfil derecho que sepultó cualquier intento de reacción anímica por parte de los dirigidos por Advocaat, permitiendo que el director técnico Nagelsmann moviera el banco de suplentes para dosificar las cargas físicas de sus principales figuras.
La frescura de las variantes introducidas sirvió para sostener el ritmo de las transiciones en el último tercio del campo de juego. Los goles de Nathaniel Brown, Deniz Undav y una nueva conquista personal de Kai Havertz decoraron las cifras definitivas en territorio texano, consolidando el liderato de Alemania en una exigente zona que completan los seleccionados de Ecuador y Costa de Marfil, rivales a los que deberá medir en las ciudades de Nueva Jersey y Toronto, respectivamente.















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