Un árbol cayó a centímetros de su casa y lo tomó como un milagro de protección

Un padre de Nueva York contó que un enorme árbol se desplomó sobre su propiedad, dañó parte del techo y quedó a muy poca distancia de la vivienda donde estaban sus cuatro hijos y su suegra. Nadie resultó herido y él atribuyó la protección de su familia a Dios.

Un árbol cayó a centímetros de su casa y lo tomó como un milagro de protección

Joe Licavoli todavía intenta dimensionar lo que ocurrió el pasado 3 de agosto en su vivienda de Nueva York. Mientras se encontraba trabajando, recibió una llamada avisándole que un enorme árbol había caído en su propiedad. Al regresar, se encontró con una escena que pudo haber terminado en tragedia.

El árbol alcanzó a dañar una parte del techo, pero el tronco quedó a escasos centímetros de la casa. En el interior se encontraban sus cuatro hijos y su suegra, todos ilesos. Lo que más impactó a Joe fue saber que una de sus hijas estaba durmiendo justamente en la habitación más cercana al lugar del impacto.

“Solo quiero decir que Dios es bueno”, expresó el padre a través de sus redes sociales, donde compartió imágenes de lo sucedido. Para él, una pequeña variación en la caída del árbol podría haber cambiado por completo el desenlace.

El momento de tensión continuó incluso después de su llegada. Otra parte del árbol terminó desprendiéndose y quedó apoyada sobre el tronco principal y unos cables eléctricos, nuevamente muy cerca de la vivienda.

Licavoli, quien se desempeña como pastor asistente en True Light Church, en Southold, explicó que decidió contar lo ocurrido porque sintió la necesidad de agradecer públicamente a Dios por haber protegido a su familia.

“Jesús protegió a nuestra familia”, afirmó, mientras mostraba los enormes troncos que quedaron a pocos pasos de la casa.

Aunque el incidente dejó daños materiales y un gran susto, todos los integrantes de la familia salieron ilesos. Joe decidió convertir aquella experiencia en un testimonio de gratitud y recordó las palabras de Salmos 121:7-8: “Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma”.

Para la familia Licavoli, aquella jornada quedó marcada por el peligro, pero también por el profundo agradecimiento de haber podido salir con vida de una situación que pudo tener un desenlace muy distinto.

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