Se trata de Rolando Pérez Lora, quien fue detenido el domingo en un parque de la zona de Peñas Altas, un punto frecuentado por residentes debido a su acceso limitado a Wi-Fi público. De acuerdo con la organización Christian Solidarity Worldwide, el pastor acababa de subir el material a su canal “Pregonero de Cristo” cuando fue interceptado por agentes policiales.
El religioso explicó posteriormente que la grabación formaba parte de su rutina semanal: enseñar la Biblia al aire libre y compartir el contenido en internet. Durante estas actividades, vecinos suelen acercarse a escuchar e incluso solicitar oración, labor que es acompañada por su esposa, Gelayne Rodríguez Ávila, quien presenció el arresto.
Rodríguez Ávila difundió en redes sociales un video del momento de la detención, donde se observa a dos agentes empujando al pastor hacia un vehículo policial mientras este denuncia maltrato. En la grabación también se escuchan los llantos de sus hijos pequeños. El material se viralizó rápidamente, superando las 300.000 reproducciones en menos de 24 horas y generando una ola de preocupación por su paradero.
Pérez Lora fue trasladado a una comisaría local, donde permaneció retenido durante aproximadamente tres horas antes de ser liberado. Posteriormente, denunció que las autoridades lo han mantenido bajo vigilancia durante años debido a su ministerio, situación que —según afirmó— se intensificó desde que asumió como pastor en 2011.
Antes de radicarse en Matanzas, el líder religioso dirigió una iglesia vinculada a la Liga Evangélica de Cuba, en la provincia de Las Tunas. Allí, asegura, fue objeto de reiterados interrogatorios y seguimiento policial, incluyendo vigilancia a miembros de su congregación durante actividades públicas de oración.
El arresto se produce en un contexto de creciente tensión social en la isla. Según informes citados por Christian Solidarity Worldwide, en los últimos días se registraron protestas en varias regiones del país, motivadas por prolongados apagones y escasez de alimentos y medicinas. Entre los incidentes más graves figura el ataque a oficinas del Partido Comunista en la ciudad de Morón, durante el cual se reportó un manifestante herido de bala.
En paralelo, se han denunciado restricciones al acceso a internet y detenciones de activistas y usuarios que expresan opiniones críticas en línea. En este escenario, organizaciones como Puertas Abiertas advierten que las autoridades cubanas consideran la actividad religiosa independiente como una posible amenaza al control estatal.
Cuba mantiene un sistema estricto de regulación sobre las prácticas religiosas, que obliga a las organizaciones a registrarse ante el Estado. Aquellos grupos no reconocidos oficialmente suelen enfrentar vigilancia, limitaciones para reunirse y otras formas de presión.
La situación se ha endurecido desde las protestas del Protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba, consideradas las más significativas en décadas, y que marcaron un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y distintos sectores de la sociedad, incluidos líderes religiosos.














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