El evento tuvo una carga simbólica especial: se realizó en el predio recientemente adquirido por la congregación. Allí, entre el polvo y la esperanza, se proyecta la construcción de una infraestructura de vanguardia que incluirá un auditorio de alta capacidad, aulas de formación y áreas de servicio.
En entrevista con RCC Radio, el pastor señaló que este bautismo no es un hecho aislado tras años de espera; “hace apenas cuatro meses tuvimos a otras 300 personas dando el mismo paso», explicó Agüero Esgaib.
Para el pastor, el lugar elegido representa el «mañana» de una comunidad que ya no cabe en sus instalaciones actuales y que busca expandir su radio de influencia en la sociedad paraguaya.

RADIOGRAFÍA DE UNA ESTRUCTURA DE 22 MINISTERIOS
¿Cómo se logra movilizar a cientos de personas hacia un compromiso de fe en tiempos de escepticismo? La respuesta, según el líder de MQV, reside en una operatividad que va mucho más allá del púlpito dominical. La iglesia funciona como una maquinaria de contención social a través de sus 22 ministerios activos, que abordan problemáticas críticas como:
Rescate de adicciones: Programas de rehabilitación y reinserción para jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Restauración familiar: Consejerías matrimoniales que buscan frenar la desintegración del núcleo social.
Asistencia a carenciados: Redes de apoyo que llegan a las zonas más olvidadas del país.
Discipulado y Redes: Una fuerte inversión en formación bíblica y una presencia agresiva pero cuidada en plataformas digitales y medios de comunicación.

«Hemos trabajado más que todos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo», reflexionó el pastor, parafraseando al apóstol Pablo para explicar que el éxito numérico es consecuencia de una fidelidad doctrinal y operativa.
UN MENSAJE POLÍTICO Y ESPIRITUAL PARA EL LIDERAZGO
La entrevista también dejó un espacio para el análisis del liderazgo cristiano en Paraguay. Agüero Esgaib envió un mensaje de aliento a sus pares, instándolos a no desanimarse si no están en «tiempo de cosecha». Su visión es la de una iglesia servidora que utiliza la tecnología y los medios no por vanidad, sino para democratizar un mensaje de esperanza.
«Queremos ser servidores de la iglesia en todo el Paraguay. Lo que estamos viviendo es un informe para alentar a los hermanos: hay mucha necesidad y la gente está hambrienta de la palabra», concluyó.
Con la mirada puesta en la primera piedra de su nuevo templo, «Más que Vencedores» se consolida no solo como una congregación, sino como un actor social con una capacidad de convocatoria que desafía las estadísticas tradicionales.














Dejá tu comentario