La iniciativa, que comenzó oficialmente el pasado 5 de marzo, cuenta con la aprobación de la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios mediante la Resolución N.º 5764/26.
El programa se desarrolla de forma presencial en el Pabellón Libertad, todos los jueves desde las 09:00, con sesiones de lectura dramatizada de 30 minutos, apoyadas por una aplicación especializada.
Actualmente, más de 200 internos participan semanalmente en la actividad, provenientes de cuatro pabellones que se integran de manera alternada. Además, el proyecto contempla la difusión diaria de la lectura durante 20 minutos a través del sistema de altoparlantes del penal, con el fin de ampliar su alcance dentro del recinto.
El objetivo central de la iniciativa es generar un espacio sostenido de lectura bíblica que contribuya a la contención espiritual, promueva valores éticos y favorezca una mejor convivencia entre los internos.
El programa se basa en cinco pilares fundamentales: la práctica en comunidad, la escucha activa, la lectura integral de las Escrituras, la constancia y el uso de herramientas tecnológicas de calidad. Estos principios buscan impactar positivamente en el ámbito espiritual, emocional y social de los participantes.
Según los impulsores del proyecto, experiencias similares han demostrado beneficios concretos, como la promoción de la reflexión personal, la recuperación de la esperanza, la reducción de la ansiedad y el fortalecimiento de valores morales.
La iniciativa es promovida por la Alianza Evangélica Latina, en conjunto con la Fundación Grace & Mercy y la Asociación Vuelve a Soñar. La coordinación está a cargo del pastor Alejandro Pérez.
Los organizadores proyectan que este modelo pueda replicarse en otras penitenciarías del país, como una herramienta que contribuya a la rehabilitación y a una efectiva reinserción social de las personas privadas de libertad.














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