El terremoto que sacudió a Venezuela este 24 de junio dejó imágenes de angustia, incertidumbre y dolor. Sin embargo, en medio de la emergencia también comenzaron a surgir historias cargadas de fe que hoy conmueven a miles de personas dentro y fuera del país.
Una de ellas es la de Luz Marina Guerrero Costa, vecina de Catia, en Caracas, quien aseguró que se encontraba orando cuando la tierra comenzó a temblar. Según relató, estaba recitando el Salmo 91 cuando una pared se desplomó a escasos centímetros de ella.
«Estaba orando el Salmo 91, me cayó una pared al lado y no me tocó. Gracias a mi Dios», expresó emocionada y entre lágrimas, convencida de que experimentó una protección divina en uno de los momentos más aterradores de su vida.
La mujer también comentó que varias personas habrían quedado atrapadas entre los escombros, mientras brigadistas y equipos de rescate continúan trabajando para localizar sobrevivientes y asistir a los afectados por el movimiento telúrico.
Su relato se ha viralizado rápidamente en las redes sociales, convirtiéndose en un símbolo de esperanza para muchos venezolanos que hoy enfrentan horas de incertidumbre. En distintos rincones del país, miles de personas se han unido en cadenas de oración para pedir por las víctimas, por las familias afectadas y por quienes continúan participando en las labores de rescate.
Las plataformas digitales se llenaron de mensajes de fe y solidaridad. Muchos compartieron versículos bíblicos y palabras de aliento, recordando que incluso en medio de las dificultades más grandes es posible encontrar refugio en Dios.
El Salmo 91, precisamente el que Luz Marina estaba recitando durante el sismo, ha sido uno de los textos más compartidos en estas horas. Para numerosos creyentes, sus palabras representan una fuente de consuelo en medio de la adversidad.
Mientras Venezuela intenta recuperarse del impacto de este terremoto, la fe se ha convertido en un punto de apoyo para miles de personas que, aun en medio del temor, continúan elevando sus oraciones y aferrándose a la esperanza.















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