Un sueño que nació del amor por la historia, las raíces y las tradiciones hoy lleva el nombre del Chaco paraguayo al escenario mundial. La carreta funcional más grande del mundo ingresó al Guinness World Records y se convirtió en un símbolo de orgullo para una región que se prepara para conmemorar los 100 años de la llegada de los inmigrantes menonitas.
Detrás de este logro se encuentra Wilbert Sawatzky, propietario de la carreta, quien apostó por un proyecto extraordinario que une el pasado con el presente. La construcción estuvo a cargo del artesano concepcionero Silvio Grance, quien, junto con su equipo, hizo realidad una obra que hoy despierta admiración por sus dimensiones y su significado histórico.
Nicki Stockl, vocero de la familia Sawatzky, compartió la emoción que representa haber alcanzado este reconocimiento internacional.
“Seguimos acá, seguimos sin dimensionar y sin poder creer realmente lo que al final surgió, lo que es esto al final, lo que conseguimos, lo que el señor Wilbert Sawatzky con su familia hizo”, expresó durante una entrevista con RCC Radio.
La carreta tiene 15,9 metros de largo, 6,9 metros de alto y 6,4 metros de ancho. Sin embargo, su valor va mucho más allá de sus dimensiones: no es solamente una estructura monumental, sino una carreta funcional, construida proporcionalmente a una original.
“Esta carreta hay que verla, hay que estar, para poder dimensionar lo que realmente es”, manifestó Stockl.
Un homenaje a quienes abrieron camino en el Chaco
La historia de esta obra está estrechamente vinculada con la preparación de una travesía que busca recrear el recorrido de los primeros inmigrantes menonitas que llegaron al Chaco paraguayo hace un siglo.
Para celebrar el centenario, Sawatzky impulsó la construcción de 65 carretas de bueyes y reunió 125 bueyes, además de algunos animales de reserva. La travesía está prevista para comenzar el 1 de junio de 2027 y recorrer el trayecto desde Rancho Tucán hasta Puerto Casado, para luego continuar hasta Loma Plata.
Serán aproximadamente 21 días de recorrido, en una experiencia que busca mantener viva la memoria de quienes llegaron a estas tierras y construyeron una historia de trabajo, sacrificio y perseverancia.
“Exacto, el primer grupito llegó en carretas y ese viaje se quiere, por el mismo trayecto, por el mismo camino que recorrieron, se quiere volver a hacer el próximo año”, explicó Stockl.
En ese contexto, la carreta gigante adquiere un significado especial: representa la memoria de los antepasados y el compromiso de transmitir su legado a las nuevas generaciones.
El trabajo que convirtió un sueño en realidad
La construcción estuvo a cargo del artesano concepcionero Silvio Grance, quien fabricó la carreta por piezas en la zona de Paso Urundey, en Belén. Posteriormente, la estructura fue trasladada hasta Rancho Tucán, donde un equipo de aproximadamente ocho personas trabajó durante diez días para completar el ensamblaje.
El reconocimiento de Guinness World Records también exigió meses de preparación, mediciones técnicas y verificaciones. El proceso incluyó la presencia de una adjudicadora de la organización, llegada desde Bogotá, Colombia, además de ingenieros, topógrafos y testigos.
Stockl recordó que, cuando Sawatzky le propuso gestionar el reconocimiento, ambos decidieron asumir el desafío con seriedad y compromiso.
Uno de los requisitos fundamentales era que la carreta funcionara y respetara las proporciones de una carreta original, condición que permitió distinguirla de un monumento convencional.
Una obra que honra a todo el Paraguay
Para la familia Sawatzky, el reconocimiento no representa únicamente un logro personal, sino también una oportunidad para destacar el aporte de los artesanos paraguayos y el papel de las carretas de bueyes en la historia nacional.
Stockl destacó especialmente la participación de los trabajadores de la zona de Belén, donde se fabricó la estructura, y el valor de unir distintas historias y culturas en un mismo proyecto.
“Esto es un monumento a la historia de la movilidad en Paraguay, porque el Paraguay, el país, el desarrollo del país se construyó mediante las carretas de bueyes, ¿verdad? Entonces no es solamente un monumento a la historia menonita, sino es un monumento al móvil de desarrollo del Paraguay en sí”, expresó.















Dejá tu comentario