La reciente reunión en Loma Plata, donde el Gobierno analizó la estrategia de seguridad para la zona, contó con la ausencia de Petersen, un hecho que generó incluso el reclamo del presidente de la República, Santiago Peña, según sus propias palabras.
El legislador aclaró que no recibió la invitación correspondiente, pero enfatizó su vasta trayectoria en el tema: «Llevo más de 20 años en la función pública y encargado de lo que es el proyecto del corredor bioceánico desde que se inició formalmente en 2006, bajo el gobierno de Nicanor Duarte Frutos».
Esta experiencia le permite tener un conocimiento acabado de los controles de salud animal, de personas y de cargas, factores críticos para el éxito de una ruta que conectará los océanos Atlántico y Pacífico.
PLAZOS Y DEMORAS: LA REALIDAD DE LAS OBRAS
Respecto a la operatividad del tramo, Petersen estimó que la habilitación del puente internacional y el funcionamiento pleno del corredor podrían darse para finales del año 2026, siempre y cuando no surjan nuevos retrasos en las obras complementarias.
El diputado señaló que Brasil enfrenta demoras significativas en sus infraestructuras de acceso, lo que impacta directamente en el cronograma regional. Asimismo, recordó un «pequeño detalle» no menor: la necesidad de un nuevo puente para transporte de carga pesada que conecte las localidades de Misión La Paz y Pozo Hondo.
EL DESAFÍO DEL CRIMEN TRANSNACIONAL: NARCOTRÁFICO Y TRATA
La preocupación por el impacto social del corredor es latente. Aunque el gobernador de la zona proyecta el tránsito de hasta 2.000 camiones diarios, Petersen sitúa la cifra entre 1.000 y 1.500 vehículos durante las temporadas de cosecha de granos. Sin embargo, detrás del flujo comercial acechan riesgos mayores: narcotráfico, venta de órganos, trata de personas y contrabando.
«El crimen transnacional está siempre dos o tres pasos adelante de lo que nosotros podamos detectar. La intención de los delincuentes no será necesariamente cruzar con carga ilícita desde el origen, sino aprovechar el trayecto de 600 kilómetros para ‘contaminar’ las mercaderías en tránsito», advirtió el legislador.
PROPUESTA: CONTROL UNIFICADO CADA 100 KILÓMETROS
Para mitigar estos riesgos sin colapsar el tránsito, Petersen propuso al Ejecutivo un sistema de nodos de control integral. Según su visión, el modelo de tener retenes policiales o de la patrulla caminera cada 20 o 50 kilómetros es ineficiente y puede generar «círculos viciosos» de corrupción o demoras innecesarias.
La propuesta del diputado consiste en: Instalar cada 100 kilómetros un punto que combine peaje, báscula y la presencia conjunta de la Policía Nacional, SENAD, DNIT (Aduanas) y DINATRAN. Implementar el uso obligatorio de rastreos satelitales y escáneres para que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) realice un seguimiento efectivo en tiempo real.
Una cabecera única: Si bien la decisión final depende de las cancillerías de Paraguay y Brasil, Petersen ve con buenos ojos el control de cabecera única para agilizar el proceso, permitiendo que los camiones fluyan con celeridad hacia los puertos de Chile.
EL BENEFICIO PARA EL MATO GROSSO DEL SUR
Un punto estratégico mencionado por el diputado es el incentivo fiscal que recibe el estado brasileño de Mato Grosso del Sur. Actualmente, gran parte de sus 18 millones de toneladas de granos salen por los puertos de Paranaguá o Santos, pagando tributos internos.
Dijo que, al utilizar el territorio paraguayo como tránsito internacional hacia Chile, los productores brasileños acceden a beneficios fiscales significativos, lo que garantiza que el flujo de camiones por Paraguay sea constante y masivo.
Finalmente, Petersen anunció que el presidente Santiago Peña se comprometió a convocar a una reunión multisectorial con ministerios, intendentes de Carmelo Peralta y Mariscal Estigarribia, y gobernadores. El objetivo será unificar procesos y garantizar que el «despertar económico» del Chaco no se vea opacado por la falta de previsión en seguridad.
