Peña destacó que la jornada electoral en la segunda ciudad más poblada del país se desarrolló con tranquilidad y una participación aceptable, pese a tratarse de unos comicios extraordinarios. “Escuchar el voto del pueblo reafirma una democracia que se va consolidando”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el revés electoral no representa un castigo al Gobierno ni un golpe estructural a la Asociación Nacional Republicana (ANR). Es una elección local. No tenemos que dramatizar ni hacia un lado ni hacia el otro. Las derrotas son momentos de reflexión», dijo.
El jefe de Estado recordó que la ANR es un partido con casi 140 años de historia, que ya atravesó triunfos y caídas, pero se mantuvo como protagonista de la vida democrática del Paraguay. Aseguró que el oficialismo continuará trabajando con firmeza de cara a las elecciones municipales del 2026, que renovarán a las autoridades en los 263 distritos del país.
El Presidente también felicitó al candidato derrotado, Roberto González, a quien definió como “un gran amigo” con quien hubiese deseado construir desde la gestión municipal. Además, reconoció la labor del intendente saliente (por supuestos hechos de corrupción durante su gestión), Miguel Prieto, y del actual gobernador de Alto Paraná, César Torres, recalcando que Ciudad del Este tiene “sus particularidades políticas”.
Frente a las críticas internas y los cuestionamientos sobre eventuales errores de conducción política o comunicación, el mandatario optó por la cautela. «Cuando uno pierde, las razones son múltiples; cuando uno gana, el candidato era demasiado bueno», ironizó.
Finalmente, llamó a seguir fortaleciendo al Partido Colorado desde la formación, la participación juvenil y un mayor vínculo con la ciudadanía. “Lo lindo de la democracia es que siempre da otra oportunidad”, concluyó.














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