El reciente rescate de una mujer de la comunidad Nivaclé, quien intentó lanzarse de un puente en Mariscal Estigarribia, ha puesto nuevamente el foco sobre la urgencia de fortalecer la salud mental en el Chaco Central.
Tras ser asistida por efectivos policiales y trasladada al Hospital Regional, la paciente recibió atención médica y el acompañamiento inicial del equipo de salud mental, un servicio que se ha vuelto vital para la región.
El Dr. Cristian Ibarra, director del centro asistencial, señaló que, si bien este es el primer caso de esta magnitud en la comunidad de Santa Teresita, ya se han registrado intentos previos en zonas más alejadas como Pozo Hondo. «Inicialmente era difícil atraer a las personas, pero hoy el consultorio tiene una aceptación masiva; el médico suele estar atendiendo hasta altas horas de la noche debido a la alta demanda», explicó.
DESAFÍOS: ITINERANCIA Y PREVENCIÓN EN COMUNIDADES
Actualmente, el servicio de salud mental funciona de manera itinerante. El Dr. Charles Cabrera, especialista del área, cumple guardias de 48 horas en Mariscal Estigarribia y luego se desplaza a localidades como Filadelfia, Loma Plata y Villa Choferes para cubrir las necesidades del Chaco.
A pesar de contar con la mayoría de los medicamentos necesarios y ofrecer charlas preventivas en las salas de espera, el desafío sigue siendo llegar directamente a las comunidades indígenas y rurales. «El Programa Nacional de Salud Mental ya solicitó la inclusión de nuevos psiquiatras para nuestro plantel. El objetivo es poder abarcar más territorio y no limitarnos solo al hospital», afirmó Ibarra.
En coincidencia con el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, el director instó a la población a seguir dando importancia al seguimiento de los tratamientos, resaltando que la detección temprana y la asistencia profesional son las herramientas clave para evitar desenlaces fatales en una zona donde las distancias suelen ser la mayor barrera para la salud.














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