Retiro espiritual fortalece la vocación de servicio de colaboradores del Sanatorio ASCIM

Los colaboradores del Sanatorio ASCIM (Asociación de Servicios de Cooperación Indígena – Menonita) participaron el jueves 18 de junio de 2026 de un retiro espiritual realizado en el predio de Aurora Chaqueña, una jornada marcada por la reflexión, la renovación de la fe y el fortalecimiento de la vocación de servicio cristiano.

El encuentro se desarrolló en un entorno natural que favoreció momentos de comunión con Dios y de integración entre los participantes. Las actividades comenzaron con un tiempo de alabanzas dirigido por un equipo del propio sanatorio, preparando el ambiente para las exposiciones de la profesora jubilada en teología Elfriede de Verón, invitada especial que viajó desde Asunción para compartir las enseñanzas centrales del día.

La primera ponencia giró en torno al lema institucional de 2026: “Servir a Cristo siguiéndole”. Durante su exposición, la disertante invitó a los presentes a reflexionar sobre quién ejerce realmente la autoridad en sus vidas y a quién sirven en su día a día.

Explicó que toda persona sigue alguna voz: la propia, la de la sociedad, la del enemigo o la del Espíritu Santo. En ese contexto, profundizó en el significado del término griego Kyrios, utilizado en el Imperio Romano para designar a un amo, dueño o incluso al César como máxima autoridad, destacando que Jesucristo es el verdadero Señor que transforma la vida de quienes le siguen.

Para ilustrar esta enseñanza, recordó la conversión de Saulo de Tarso, quien tras encontrarse con Cristo abandonó el legalismo y el fanatismo para vivir con una nueva motivación y gozo. También presentó los casos de Mateo y Zaqueo como ejemplos de transformación genuina, en contraste con el Joven Rico, quien no estuvo dispuesto a renunciar al dominio que ejercían sus riquezas sobre su vida.

La primera parte concluyó con el mensaje de que reconocer a Jesús como Señor produce libertad, gozo y una transformación visible en la conducta de las personas.

Tras el almuerzo y diversas dinámicas grupales, se desarrolló la segunda ponencia bajo el tema “El camino del servicio”. En esta instancia, la profesora de Verón sostuvo que nadie puede servir verdaderamente al Señor si antes no le ha entregado el control de su vida.

Tomando como referencia la experiencia de Moisés, señaló que el servicio a Dios requiere humildad para reconocer las propias limitaciones y dependencia total de Él, más allá de las capacidades personales o la formación académica.

Asimismo, advirtió sobre el peligro de presentar excusas ante el llamado divino, recordando que las reiteradas objeciones de Moisés provocaron la intervención de Aarón, cuya participación terminó generando dificultades en distintos momentos de la historia bíblica.

La expositora también destacó la importancia de la obediencia cotidiana, el amor sincero hacia las personas a quienes se sirve y la disposición de realizar cada tarea para la gloria de Dios, sin depender del reconocimiento humano.

El retiro concluyó con un llamado a mantener una actitud correcta hacia Dios, hacia uno mismo, hacia el prójimo y hacia la labor encomendada, entendiendo que el trabajo puede convertirse en un verdadero ministerio cuando se realiza con fidelidad y entrega. Los participantes regresaron con el desafío de vivir su servicio diario bajo la convicción de que Dios honra a quienes le sirven de corazón y recompensa toda obra hecha para su gloria.

 

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