De cumplirse el cronograma de obras, el próximo 26 de junio se produciría el encuentro de los tramos construidos desde ambas márgenes del río Paraguay, marcando un hito en uno de los proyectos de infraestructura más importantes para la integración regional y el desarrollo del Corredor Bioceánico.
Actualmente, los trabajos se concentran en una maniobra técnica fundamental: el desplazamiento de los carros de avance utilizados para la construcción de la estructura principal. Concluida esta etapa, solo restará la colocación de la dovela de cierre central, la última pieza de hormigón que sellará la conexión definitiva entre ambos países.

El avance físico de la obra alcanzó el 86% al cierre de abril y durante mayo continuó acercándose al 88%, según los reportes técnicos. En los sectores laterales ya finalizaron las tareas de hormigonado tanto en Paraguay como en Brasil, mientras que los esfuerzos se enfocan ahora en la zona central del puente.
Paralelamente, continúan las obras complementarias relacionadas con la instalación de elementos estructurales, la ejecución de losas superiores y la adecuación de los accesos viales en ambos lados de la frontera.
La futura conexión se proyecta como un eje estratégico para el comercio y la logística regional, al facilitar el tránsito de mercancías y personas entre Paraguay y Brasil, fortaleciendo la integración física del Corredor Bioceánico y generando nuevas oportunidades de desarrollo económico para el Chaco y toda la región.
Financiado por Itaipú Binacional, margen paraguaya, y ejecutado por el Consorcio Binacional PYBRA, el puente se acerca al momento más esperado de su construcción: el encuentro de las dos estructuras sobre el río Paraguay, un paso que marcará el inicio de la recta final de una obra destinada a transformar la conectividad sudamericana.















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