El titular del organismo, Darío Medina, explicó que, pese al descenso del nivel, el monitoreo continúa de manera permanente para adoptar decisiones de acuerdo con la evolución del caudal. Recordó que el comportamiento del Pilcomayo es altamente variable, especialmente en esta época del año, cuando las lluvias en la cuenca alta y los elevados niveles de sedimentación modifican rápidamente su dinámica.
A mediados de enero, en la estación hidrométrica de Pozo Hondo – Misión La Paz, el río alcanzaba un promedio de 5,50 metros de profundidad. Actualmente, en el mismo punto, la regla marca alrededor de 3,40 metros, reflejando un descenso progresivo tras el pico de crecida.

De acuerdo con un informe técnico de la CNRP, en el Lote 1 —a cargo de la empresa Tocsa S.A.— las tareas se concentraron a lo largo de cinco kilómetros en la zona de la embocadura. Allí se excavó una sección de aproximadamente 30 metros de ancho, con profundidad variable según la topografía y el nivel del canal principal.
Además, se realizaron trabajos de limpieza y desbroce en ambas márgenes, optimizando la capacidad hidráulica y facilitando el escurrimiento hacia la zona de Mistolar.
En el Lote 2, bajo responsabilidad del Consorcio Fortín General Díaz, las intervenciones se focalizaron en el área de Fortín General Díaz. Allí se ejecutó la limpieza del puente Cacique Sapo desde el canal Harry, extendiendo las labores hacia los puentes ubicados en los kilómetros 2 y 6, además de trabajos aguas abajo en establecimientos como Oga Lata, Toro Mocho y Luthold.
En ese sector también se excavó un canal de unos 20 metros de ancho y se acondicionaron las márgenes. Se retiraron sedimentos que se encontraban completamente colmatados, empleando retroexcavadoras anfibias para despejar áreas críticas y garantizar el paso del agua.
CAMINOS REFORZADOS PARA ASEGURAR LA CONECTIVIDAD
Por su parte, en el Lote 3 —adjudicado a Hugo Óscar Navarro Ruíz Díaz dentro del Plan de Contingencia— se realizaron trabajos de carga de suelo, alteo, perfilado y ensanchamiento de caminos. Las mejoras alcanzaron tramos que conectan comunidades como Cacique Sapo y Rancho Sansón, además de accesos estratégicos en General Díaz.
Según la CNRP, estas acciones permiten sostener el flujo de agua en territorio paraguayo y asegurar la conectividad tanto en periodos de crecida como en etapas de estiaje. En un contexto de marcada variabilidad del Pilcomayo, el mantenimiento continuo de canales y accesos resulta clave para responder con rapidez ante eventuales cambios en el caudal.














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