“Las autoridades nacionales siguen manteniendo abandonados a los lugareños”, afirmó el jefe comunal, visiblemente indignado por lo que considera un desinterés prolongado del Gobierno en un territorio que, paradójicamente, será la principal puerta de entrada terrestre al Paraguay cuando opere plenamente el corredor que conecta Chile, Argentina y Brasil.
El intendente explicó que la falta de regularización de tierras —una deuda estatal que supera las tres décadas— está generando conflictos diarios entre familias y vecinos. Señaló que el estallido de la problemática está directamente vinculado al aumento explosivo del valor de los terrenos a raíz de la Bioceánica, lo que ha atraído a compradores externos que adquieren “derecheras” sin control y desplazan a pobladores históricos.
“Todos los días recibimos peleas entre hermanos por un pedazo de tierra. Es desesperante. La gente vive aquí hace décadas y no tiene un solo papel que le dé seguridad jurídica”, lamentó.
El conflicto involucra incluso a familias con arraigo histórico. El intendente mencionó que su propio abuelo habitó una de las zonas hoy en disputa, donde pequeños productores sostienen desde hace años emprendimientos ganaderos y lecheros sin que el Estado haya titulado ni ordenado la ocupación del territorio.
RECLAMO DIRECTO AL INDERT Y AL GOBIERNO CENTRAL
El jefe comunal responsabilizó especialmente al Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), al que acusa de no haber trabajado nunca de manera efectiva en la zona. “Nunca vino el INDERT a regularizar nada. La gente vive sin título y sigue viviendo sin título”, expresó. Recordó que desde el inicio de su gestión ha solicitado repetidas veces la intervención del organismo y del Gobierno Central, pero aseguró que hasta ahora no recibió ninguna respuesta concreta.
Un departamento estratégico, pero sin servicios básicos
El intendente advirtió que la falta de planificación y de presencia estatal podría convertir el desarrollo de la Bioceánica en una oportunidad desperdiciada: Carmelo Peralta no cuenta con agua potable garantizada. La energía es inestable y no apta para un polo de desarrollo.
Además, las calles urbanas permanecen sin ordenamiento y sin infraestructura. Las tierras rurales están sin catastro, sin títulos y sin controles. “Me da vergüenza decirle a un extranjero que soy intendente cuando ni siquiera podemos ofrecer servicios básicos. ¿Cómo vamos a ser la entrada al Paraguay si el propio Estado nos da la espalda?”, cuestionó.
PIDE PRESENCIA DEL PRESIDENTE Y TRABAJO COORDINADO
El intendente exigió que el presidente de la República y las entidades nacionales lleguen al territorio para ver la situación real y trabajar en conjunto. Aseguró que el problema no afecta solo a Carmelo Peralta, sino a todo el trayecto de la Bioceánica, desde Mariscal Estigarribia hasta la frontera con Brasil.
Reiteró que el departamento necesita un plan urgente de ordenamiento territorial, con títulos claros y políticas de protección para los pobladores antiguos, quienes hoy temen perder sus tierras ante la especulación inmobiliaria. “Necesitamos un punto de partida. Si no aceptamos que nos estamos equivocando, vamos a fracasar como paraguayos”, afirmó.
Carmelo Peralta se ha convertido en un polo de atención internacional por la magnitud del puente Bioceánico y su ubicación estratégica. Sin embargo, el intendente advierte que ese desarrollo no servirá si no se garantiza seguridad jurídica a la población local. “Somos la puerta del Paraguay. Pero sin planificación, sin agua, sin energía y sin tierra regularizada, este crecimiento no será para nuestra gente”, concluyó.














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