Para la revista, bajo la conducción de Reimer, Chortitzer no solo consolidó ingresos extraordinarios —alcanzando los G. 4,7 billones al cierre del ejercicio anterior— sino que profundizó su diversificación operativa.
Desde la emblemática marca láctea Trébol hasta el potente brazo cárnico de FrigoChorti, la cooperativa ha demostrado una capacidad de gestión que integra con éxito fábricas de balanceados, servicios financieros y una compleja red de exportación.
Sin embargo, el 2025 será recordado especialmente por la vocación de unidad de Reimer. La firma del acuerdo de colaboración láctea con las cooperativas Fernheim y Neuland marcó un antes y un después en la integración productiva del Chaco, enviando un mensaje de fortaleza y optimismo a todo el mercado financiero.
En un contexto de crecimiento y desafíos para el 2026, la distinción a Reimer reafirma que el éxito de los agronegocios paraguayos reside en el equilibrio entre la escala industrial y el espíritu cooperativo.














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