El Niño amenaza al Chaco: SENAVE solicita máxima vigilancia a lo productores de la región

Ante los pronósticos climáticos que anticipan condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE) recomendó a los productores del Chaco extremar las medidas de prevención y realizar un seguimiento permanente de los cultivos para detectar de manera temprana posibles plagas y enfermedades.

El ingeniero David Vate, encargado del SENAVE en el Chaco, con sede en Filadelfia, explicó este martes a RCC Radio que el organismo, como autoridad fitosanitaria oficial del país, está intensificando sus recomendaciones y tareas de monitoreo frente al escenario climático previsto.

Vate señaló que la principal herramienta preventiva es el monitoreo constante de los cultivos, debido a que una detección temprana permite actuar antes de que las plagas o enfermedades ocasionen daños severos.

“Si se detecta en forma temprana, se puede evitar que el daño sea muy severo”, explicó, al destacar la importancia de observar periódicamente el estado fitosanitario de las plantaciones.

AJUSTAR LAS FECHAS DE SIEMBRA

El técnico también señaló que las condiciones climáticas pueden llevar a los productores a evaluar ajustes en los calendarios de siembra, teniendo en cuenta las particularidades de cada cultivo y de la región Occidental.

Recordó que en el Chaco existen fechas de siembra diferentes a las de la región Oriental. Como ejemplo, mencionó el algodón, cuya siembra en la región Occidental suele realizarse más tarde y depende de la llegada de lluvias adecuadas.

Según explicó, dependiendo de la especie, puede ser conveniente adelantar o ajustar la siembra para evitar que determinadas etapas del desarrollo del cultivo coincidan con períodos de mayor incidencia de plagas o enfermedades.

No obstante, advirtió que cualquier decisión debe considerar también las condiciones específicas del suelo chaqueño.

EL RIESGO DEL ENCHARCAMIENTO

Uno de los factores que requiere especial atención es el encharcamiento del suelo, debido a las características particulares de los terrenos del Chaco, que presentan dificultades naturales de drenaje.

Esta situación puede afectar directamente la siembra, la germinación y la emergencia de las plantas, por lo que Vate recomendó observar no solamente las condiciones generales del clima, sino también cómo estas inciden directamente sobre el cultivo.

“Hay que ir monitoreando el clima y también el clima del cultivo”, explicó, señalando que la elección del momento adecuado para sembrar debe realizarse considerando las condiciones que permitan un mejor desarrollo de las plantas.

SEMILLAS CERTIFICADAS

Otra de las recomendaciones del SENAVE apunta a utilizar semillas de buena calidad y, preferentemente, certificadas.

Vate explicó que las semillas certificadas ofrecen mayores garantías de que el material utilizado pueda expresar adecuadamente sus características genéticas y contribuir a un buen desarrollo del cultivo.

Por el contrario, el uso de semillas de calidad deficiente puede convertirse en un factor que limite desde el inicio el desarrollo de la plantación.

MONITOREO SEMANAL

El encargado del SENAVE en el Chaco insistió en que la prevención debe comenzar antes de que aparezcan daños importantes. Para ello, recomendó realizar un monitoreo semanal del estado fitosanitario de cada cultivo, además de observar permanentemente las condiciones climáticas.

La estrategia, explicó, consiste en identificar tempranamente cualquier señal de plagas o enfermedades y adoptar medidas preventivas de manera rápida, evitando que los problemas evolucionen hasta niveles difíciles de controlar.

En un escenario climático que podría favorecer determinadas condiciones para los cultivos, el SENAVE considera fundamental que los productores chaqueños combinen una adecuada planificación de las fechas de siembra, el uso de semillas certificadas y un seguimiento permanente del clima y del estado fitosanitario de las plantaciones.

 

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