El resultado refleja el esfuerzo realizado por el Gobierno para sostener la inversión pública y cumplir, de manera progresiva, con los compromisos asumidos con las empresas contratistas, en un escenario en el que el Ministerio aún mantiene una importante deuda con firmas constructoras y vialeras por certificados de obras ejecutadas.
Aunque la cartera viene realizando desembolsos de forma gradual, representantes del sector de la construcción han señalado en reiteradas ocasiones que los atrasos en los pagos continúan afectando el flujo financiero de muchas empresas, especialmente aquellas que ejecutan proyectos de infraestructura vial, puentes y obras estratégicas en distintos puntos del país.
No obstante, desde el MOPC sostienen que los pagos se realizan conforme a la disponibilidad del plan de caja aprobado y con el objetivo de garantizar la continuidad de las obras sin comprometer el equilibrio de las finanzas públicas.
LAS OBRAS MANTIENEN UN RITMO SOSTENIDO
Además de la ejecución presupuestaria, el Ministerio informó que al cierre de junio alcanzó una ejecución operativa de G. 3,2 billones, equivalente al 45% del Plan Financiero vigente.
Este indicador incorpora no solo los pagos efectivamente realizados, sino también los certificados de obras ya recepcionados y otros compromisos correspondientes a trabajos concluidos que todavía no pudieron ser obligados presupuestariamente debido a las limitaciones del plan de caja.
Por ello, la ejecución operativa ofrece una visión más precisa del nivel de actividad en el terreno y del dinamismo que mantiene actualmente el sector de la infraestructura.
REDUCIR LA DEUDA, UNO DE LOS PRINCIPALES DESAFÍOS
La elevada deuda acumulada con las empresas constructoras y vialeras sigue siendo uno de los mayores retos para el MOPC. Si bien el Ministerio viene honrando sus obligaciones de manera gradual, el volumen de certificados pendientes continúa siendo significativo, situación que ha generado preocupación en el sector privado por el impacto que tiene sobre la liquidez de las empresas y su capacidad para sostener nuevas inversiones y mantener el ritmo de ejecución de los proyectos.
A pesar de ello, los desembolsos realizados durante el primer semestre permitieron mantener en marcha importantes obras de infraestructura vial, puentes, caminos y otros proyectos considerados estratégicos para la conectividad y el crecimiento económico del país.
INVERSIÓN PÚBLICA COMO MOTOR DEL CRECIMIENTO
Desde el MOPC destacaron que los resultados obtenidos durante los primeros seis meses del año consolidan una tendencia de crecimiento de la inversión pública y ratifican el compromiso institucional de continuar ejecutando obras estratégicas en todo el territorio nacional.
La cartera sostiene que el fortalecimiento de la infraestructura constituye uno de los principales motores para impulsar la competitividad, atraer inversiones, generar empleo y mejorar la integración regional, por lo que mantener un ritmo sostenido de ejecución y avanzar en la regularización de los pagos al sector constructor seguirá siendo una prioridad durante el segundo semestre.
