En un emotivo homenaje, el Dr. Egon Neufeld ha escrito un poema titulado «El Indomable» en honor a Holger Doerksen, el célebre domador que dejó una marca imborrable en el mundo de las jineteadas y el manejo de ganado. El poema, que describe la vida y el legado de Doerksen.
El poema de Neufeld comienza con una evocadora descripción del último viaje de Doerksen: “Culminando su última doma entre nosotros, al domador de salvajes campos, toros y potros, acompañamos hoy en su viaje triunfal hacia su última morada, la celestial.” Las palabras reflejan la profunda admiración por la habilidad de Doerksen para amansar a los animales más indomables y su inquebrantable espíritu.
La obra poética continúa resaltando la dedicación y valentía de Doerksen en su vida profesional. “Quien habiendo domado a tantos indomables, amansando cuan rebeldes e intocables, hoy descansa en brazos de quien lo amansó,” expresa el Dr. Neufeld, subrayando cómo el domador, a través de su labor, encontró la paz en el descanso eterno.
Neufeld también recuerda las duras pruebas que enfrentó Doerksen. “Tropero de las jineteadas interminables, culminaste esta última dura, dolorosa e insoportable,” señala el poema, destacando el sacrificio y esfuerzo que caracterizaron la vida del homenajeado.
El poema también hace referencia a la profunda conexión de Doerksen con su comunidad y su habilidad para guiar a otros. “Acompañaste a muchos con tu brazo extendido, para que se agarren y por golpes no sean despedidos,” y la imagen de su corcel negro en la última jineteada refuerza la imagen del domador como un líder generoso y valiente.
En su conclusión, el Dr. Neufeld relata el último deseo de Doerksen: “Que te llevara a carrozas celestiales con corceles negros por los verdes campos eternales.” La culminación del poema destaca la realización de este deseo en el más allá, ofreciendo una visión consoladora del legado eterno del “Indomable”.
Este homenaje poético rinde un merecido tributo a Holger Doerksen, celebrando no solo su habilidad excepcional como domador, sino también su espíritu indomable y su influencia perdurable en la comunidad.















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