El jefe de la oficina regional de la ANDE en Alto Paraguay, Nelson Estigarribia, al respecto enfatiza que los números son relativos y están supeditados a la gestión que el usuario haga del equipo. La clave reside en la optimización del funcionamiento, especialmente en el acondicionador de aire, el principal responsable de los picos de consumo.
Señaló que el error más común y costoso es configurar el aire acondicionado en temperaturas extremadamente bajas (como 16 o 17 grados centígrados). Aunque el equipo no logre alcanzar este umbral, Estigarribia afirma que, en la práctica, difícilmente desciende de 24 grados, el compresor trabajará de manera ininterrumpida durante toda la noche en un esfuerzo inútil por alcanzar la meta deseada, resultando en un consumo máximo de energía.
LA RECOMENDACIÓN TÉCNICA Y ECONÓMICA
- Ajuste la Temperatura de Confort: Coloque el aire acondicionado en 24 grados C. Esta es la temperatura de equilibrio que permite al equipo encender y apagar su compresor, entrando en ciclos de trabajo y descanso.
- Uso Previo y pasivo: Deje funcionar el equipo por media hora antes de acostarse.
- Ambiente estable: Al ingresar al dormitorio, el usuario debe acostarse y cubrirse con una sábana ligera (sabana fina).
- Ciclos de descanso: Con la temperatura en 24 grados, el equipo trabajará un lapso (ej. 10 minutos) para alcanzar la meta y luego se apagará (ej. 5 minutos) hasta que la temperatura vuelva a subir.
- Ahorro Proyectado: En un periodo de ocho horas, el compresor trabajará de manera eficiente por solo 4 a 5 horas y media, aprovechando además el descenso natural de la temperatura ambiental en la madrugada. Esto reduce significativamente el consumo frente a las ocho horas de trabajo continuo.
NOTA CRUCIAL
Cualquier movimiento o actividad física dentro de la habitación eleva la temperatura corporal y ambiental, obligando al aire a trabajar más. El uso ideal del aire acondicionado en 24 grados está destinado exclusivamente a habitaciones usadas para el descanso y el sueño.
OTROS ELECTRODOMÉSTICOS Y EL FACTOR «USO»
La filosofía del uso inteligente se extiende a otros grandes consumidores de electricidad:
- Refrigerador/Heladera: Aunque esté conectado 24 horas, su consumo (estimado entre Gs. 90.000 y 120.000 mensuales) se dispara en verano debido a la frecuencia de apertura. Cada vez que la puerta se abre, el frío se escapa y el compresor debe trabajar más para recuperar la temperatura interna. En invierno, al abrirse menos (solo para cocinar, por ejemplo), el consumo se reduce. La clave es minimizar la apertura y asegurarse de que la goma de la puerta selle correctamente.
- Horno y Ducha Eléctrica: El consumo del horno eléctrico (dos horas/día, Gs. 130.000) y de la ducha eléctrica (dos horas/día, G. 130.000) también está directamente supeditado al tiempo de uso. Utilizarlos solo cuando es estrictamente necesario y por el menor tiempo posible es la mejor forma de mitigar el impacto tarifario.
En resumen, la ANDE puede proyectar un consumo máximo, pero el usuario tiene el poder de convertir la potencial factura alta en una más razonable a través de una gestión consciente y disciplinada de la temperatura y la frecuencia de uso de los aparatos. La máxima es clara: todo está supeditado al uso.














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