El jefe policial explicó en el programa “Salvando Vidas”, emitido por la RCCTV este domingo, que los puntos de venta pueden funcionar en lugares donde menos se sospecha. Mencionó que viviendas particulares, despensas, peluquerías, barberías, vendedores ambulantes, canchas deportivas, plazas, estaciones de servicio, discotecas e incluso comercios aparentemente normales pueden ser utilizados como cobertura para la distribución de estupefacientes.
Villalba aclaró que no se debe generalizar ni estigmatizar a determinados negocios, pero señaló que las organizaciones dedicadas al microtráfico aprovechan cualquier estructura o actividad que les permita pasar desapercibidas dentro de los barrios y comunidades.
Asimismo, destacó que los distribuidores no necesariamente presentan una apariencia vinculada a la marginalidad. Por el contrario, pueden ser personas con vestimenta común, vehículos particulares y una vida aparentemente normal, lo que dificulta su identificación por parte de la ciudadanía.
El subcomisario también alertó sobre la presencia de vendedores de drogas en eventos masivos, centros de entretenimiento, discotecas y zonas cercanas a instituciones educativas. En el caso de colegios y universidades, indicó que es fundamental mantener una vigilancia especial en los alrededores, donde suelen operar distribuidores camuflados en comercios o actividades cotidianas.
Según explicó, los grupos dedicados al narcomenudeo manejan códigos y mecanismos de alerta que les permiten detectar cuando están siendo observados. En muchos casos, utilizan productos legales como fachada para disimular sus verdaderas actividades mientras monitorean el entorno.
Ante esta realidad, Villalba instó a la ciudadanía a colaborar con las autoridades mediante denuncias responsables. Señaló que la Policía Nacional cuenta con mecanismos destinados a proteger la identidad de quienes aportan información sobre puntos de venta de drogas.
Finalmente, resaltó que mientras más precisos sean los datos proporcionados por los vecinos sobre domicilios, movimientos sospechosos o lugares donde se comercializan sustancias ilícitas, más rápida y efectiva será la intervención policial para combatir el microtráfico en los barrios.
