La represión contra las drogas es un plan destinado al fracaso sin el involucramiento de las familias

La reciente exposición de figuras prominentes del fútbol y el futsal vinculadas a estructuras del narcotráfico ha provocado un sismo en la opinión pública. La pregunta que recorre las calles es inevitable: ¿Cómo es posible que personas con éxito económico y reconocimiento deportivo terminen inmersas en el oscuro engranaje de las sustancias ilícitas? La respuesta, aunque compleja, comienza a desvelarse a través de las investigaciones oficiales, pero deja al descubierto una realidad que la represión policial, por sí sola, no puede solucionar, sin el involucramiento de los padres de familias.

La represión contra las drogas es un plan destinado al fracaso sin el involucramiento de las familias

En el programa “Salvando Vidas”, emitido por la RCCTV este domingo, el Comisario Principal Mario Vallejos fue tajante al aclarar que estos operativos no son reacciones aisladas, sino el resultado de un trabajo de inteligencia que se remonta al año 2022. Aunque el impacto mediático se centre en la fama de los involucrados, Vallejos subraya que las responsabilidades son estrictamente individuales, desligando a las instituciones deportivas como tales, pero alertando sobre cómo el «negocio» busca rostros visibles para ganar terreno.

Sin embargo, el golpe más fuerte no se queda en las esposas. Al respecto, el Comisario General y Subcomandante de la Policía Nacional, César Silguero, anunció una segunda etapa crucial: la asfixia financiera. «El trabajo continúa con el seguimiento al lavado de activos, entiéndase inmuebles, vehículos o dinero», señaló Silguero.

Esta estrategia busca desmantelar la capacidad de estas redes para reinsertarse en la sociedad a través de fachadas de legalidad, coordinando esfuerzos entre el departamento de antinarcóticos y el Ministerio Público.

EL PLAN SUMAR: CUANDO EL ESTADO LLEGA AL LÍMITE

La proliferación de la droga en Paraguay no es solo un problema de fronteras o de grandes cargamentos; es una tragedia humana que se vive en el interior de miles de hogares destruidos. Ante esta crisis, el Gobierno ha impulsado el Plan Sumar, una iniciativa que nace de la premisa de que el Estado tiene un techo en su capacidad de acción.

El diagnóstico es claro: por más que el Gobierno asista, diagnostique o persiga, existe un vacío que solo puede llenar el núcleo familiar. La complejidad del problema exige que el abordaje sea integral. No se trata solo de interceptar cargamentos, sino de evitar que la demanda crezca en las escuelas y plazas.

La Policía Nacional ha evolucionado su enfoque hacia la prevención estratégica. Con el inicio del ciclo lectivo, se han intensificado las conferencias preventivas destinadas a niños y jóvenes, pero con un énfasis inédito en los padres de familia. «Los padres tienen que ser los primeros en detectar que sus hijos están iniciando en el tema de las drogas», advirtió.

El Comisario Vallejos refuerza esta visión: «La represión sola no basta». El objetivo actual del Plan Sumar es dotar a la ciudadanía de capacidades para identificar señales de alerta temprana.

Añadió que la lucha contra el narcotráfico no se ganará únicamente en los puertos o en las fronteras, sino en la mesa de cada hogar paraguayo, donde la comunicación y la vigilancia parental deben actuar como la primera y más efectiva barrera de contención.

 

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