La dirigente calificó de «irresponsable» la decisión de declarar un feriado prácticamente de un día para otro, al señalar que en el sistema de salud existen procedimientos que requieren semanas o incluso meses de planificación. «Los pacientes organizan toda su vida para una cirugía. Muchos vienen desde el interior, juntan dinero para el viaje, realizan todos los estudios y esperan durante meses. Es totalmente injusto suspenderles la operación a último momento», sostuvo.
González aclaró que los médicos nunca se negaron a trabajar durante el feriado extraordinario. Explicó que el sindicato propuso mantener las cirugías programadas siempre que el Estado cumpliera con la legislación laboral y abonara la remuneración correspondiente por trabajar en un feriado nacional.
Según afirmó, fue el propio Ministerio de Salud el que decidió reprogramar las intervenciones quirúrgicas para evitar el pago doble que establece la normativa para quienes prestan servicios durante un feriado.
«Nosotros dijimos claramente que íbamos a trabajar, pero que se respeten nuestros derechos. Si el Presidente pidió a las empresas privadas que paguen doble a sus trabajadores si continuaban operando, ¿por qué el Estado no hace lo mismo con los médicos y el personal de salud?», cuestionó.
La dirigente recordó que únicamente las cirugías de urgencia y emergencia se realizan normalmente durante los feriados, mientras que el problema surgió con este feriado extraordinario, que no estaba previsto en la planificación hospitalaria.
También denunció que los profesionales de la salud históricamente trabajan domingos, feriados, Navidad y Año Nuevo sin recibir la remuneración adicional correspondiente, situación que, según dijo, el gremio ya no está dispuesto a seguir aceptando.
Durante la entrevista, González amplió sus críticas hacia las condiciones laborales del sector público, señalando que la mayoría de los médicos del Ministerio de Salud son contratados, carecen de seguro médico y enfrentan una elevada sobrecarga laboral, lo que dificulta la permanencia de especialistas en los hospitales públicos.
Finalmente, sostuvo que fortalecer las condiciones laborales del personal sanitario no solo beneficia a los trabajadores, sino también a los pacientes, ya que contribuye a garantizar una atención médica de calidad y evita la creciente fuga de profesionales hacia el sector privado.
