El Programa Nacional de Enfermedades Vectoriales (Vigilancia de la Salud), en colaboración estrecha con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ha llevado a cabo una jornada clave de capacitación dirigida a los referentes de construcción de los distintos tramos viales.
El Corredor Bioceánico, que atraviesa los departamentos de Alto Paraguay (Carmelo Peralta, Puerto Casado) y Boquerón (Loma Plata, Filadelfia, Mariscal Estigarribia), es una obra trascendental. Sin embargo, su desarrollo en esta área chaqueña representa un punto de riesgo potencial no solo para las enfermedades vectoriales prevalentes en la región (como leishmaniasis y Chagas), sino también para la posible introducción de patologías presentes en países vecinos, incluyendo malaria y fiebre amarilla.
La capacitación abordó de manera específica temas cruciales de prevención y manejo de posibles casos, incluyendo el hantavirus, un riesgo zoonótico a considerar en las áreas de desarrollo de infraestructura. “La prevención es parte integral de la obra. Garantizar la salud de los trabajadores y evitar la propagación de enfermedades en las zonas de influencia es tan vital como la construcción de la propia carretera”, señala Salud Pública.
La coordinación interinstitucional demostrada, con la presencia de directivos de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, Servicios de Salud, MOPC y representantes de los consorcios constructores, subraya el enfoque integral y preventivo del gobierno paraguayo. Este esfuerzo asegura que el desarrollo económico y la conectividad del país avancen de la mano con la seguridad sanitaria de la región del Chaco.














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