Según datos del Ministerio de Salud, el 5% de todas las consultas en el sistema público ya corresponden a cuadros depresivos, una cifra que se refleja también en el aumento del consumo de psicofármacos y en las búsquedas desesperadas de ayuda en internet.
El Dr. Aldo Castiglioni explicó que esta patología no solo afecta el ánimo, sino que empeora el pronóstico de enfermedades físicas como la diabetes y la hipertensión, debido a que el paciente deprimido tiende a abandonar sus tratamientos médicos. «La depresión genera una carga de enfermedad enorme; son años de vida perdidos por discapacidad o muerte prematura», señaló el profesional.
EL CAMBIO EN EL PERFIL: NIÑOS Y ADOLESCENTES EN RIESGO
Uno de los puntos más alarmantes mencionados por el especialista es el cambio en el rango etario de los afectados. Lo que antes era una enfermedad mayormente asociada a adultos, hoy golpea con fuerza a la niñez y la adolescencia. Los factores de riesgo incluyen desde la predisposición genética hasta situaciones de estrés actual, incertidumbre y la falta de recursos psicológicos para lidiar con la frustración.
Como respuesta a esta crisis, el Ministerio de Salud habilitó la Línea 155, un servicio de asistencia psicológica inmediata. Desde su apertura en junio del año pasado, el servicio ha atendido 10.184 llamadas, brindando contención en crisis de ansiedad, duelos o ideación suicida. La línea funciona como un primer auxilio que puede derivar en turnos prioritarios con especialistas o incluso en intervenciones de emergencia en conjunto con el 911 y el SEME.
¿CÓMO IDENTIFICARLA Y QUÉ HACER?
Castiglioni enfatiza que el síntoma clave es cuando «todo empieza a ser más difícil». La pérdida de entusiasmo por actividades que antes daban placer y la sensación de «batería social agotada» son señales de alerta.
Para quienes tienen un ser querido en esta situación, el consejo es directo: hablar sin miedo. «Acercarse, preguntar ‘¿qué te pasa?’, escuchar sin juzgar y sin dar soluciones mágicas es fundamental. No hay que invalidar el sentimiento del otro, sino alentarlo a buscar ayuda profesional», concluyó.
