Según detalló, en los últimos meses se registraron 25 renuncias en Alto Paraná, seis solo en diciembre en Encarnación y múltiples salidas en el Hospital Central y en el Hospital Ingavi del IPS. La consecuencia ya se percibe en la dificultad para agendar consultas y en la escasez de especialistas en varias áreas.
González sostuvo que uno de los principales detonantes es el bajo salario. Indicó que médicos especialistas y super especialistas perciben alrededor de G. 3.800.000 mensuales por una guardia de 24 horas, mientras que en el Ministerio de Salud el salario ronda los G. 5.000.000, monto que —según afirmó— no se reajusta desde 2012. “Muchos soportaron durante años estas condiciones, pero hoy la situación es insostenible”, expresó.

FALTA DE EQUIPOS Y RIESGO LEGAL
La dirigente sindical enfatizó que la causa principal de las renuncias no es solo el salario, sino las condiciones laborales. Denunció la falta de equipos e insumos básicos para realizar procedimientos, lo que impide a los profesionales cumplir adecuadamente su labor.
Puso como ejemplo el caso del IPS de Ciudad del Este, donde equipos adquiridos durante la pandemia fueron trasladados posteriormente a Ingavi, dejando servicios desprovistos. “Se desviste un santo para vestir otro”, afirmó, señalando que hospitales quedan debilitados para fortalecer otros.
Además, advirtió sobre el alto riesgo de demandas médico-legales. Explicó que una sola demanda puede alcanzar los G. 300 millones, mientras los salarios no permiten siquiera afrontar los costos de defensa jurídica. “Los problemas legales son personales. ¿Cómo realizar una cirugía sin los elementos necesarios y asumir solo las consecuencias?”, cuestionó.
TERCERIZACIÓN Y MANTENIMIENTO DEFICIENTE
Otro punto crítico mencionado fue la tercerización de estudios médicos. Según González, ante la falta de mantenimiento de equipos hospitalarios, los servicios se derivan al sector privado, lo que —afirmó— triplica o cuadruplica los costos para el sistema.
“La solución no puede ser siempre tercerizar. Cada hospital debería contar con los equipos necesarios para atender a sus pacientes internados sin exponerlos a traslados innecesarios”, sostuvo.
Rechazó además versiones que atribuyen a funcionarios la supuesta descomposición intencional de equipos y aseguró que las fallas se deben principalmente a la falta de mantenimiento.
LA SALIDA: DIÁLOGO Y MEJORA INTEGRAL
Para la representante sindical, la solución pasa por sentarse a dialogar con los médicos renunciantes y mejorar de manera integral las condiciones laborales: salarios acordes a la formación, provisión de equipos, infraestructura adecuada y fortalecimiento de equipos multidisciplinarios. “Si se mejoran las condiciones, el ambiente laboral y se garantiza lo necesario para trabajar, los médicos no tendrían motivos para irse”, afirmó.
Mientras tanto, la renuncia de especialistas continúa impactando en la atención a los asegurados y pacientes del sistema público, profundizando la crisis en un sector clave para la ciudadanía.














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