En un esfuerzo por reducir las estadísticas de mortalidad, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) ha intensificado sus estrategias para garantizar que el acceso a la salud deje de ser un privilegio de las grandes zonas urbanas.
A través del Programa Nacional de Prevención, Detección Precoz y Tratamiento del Cáncer de Cuello Uterino y Mama (PNPCACUM) y el Programa Nacional de Control del Cáncer (PRONAC), la cartera sanitaria ha destacado un avance sin precedentes en la expansión de la Red Nacional de Mamografía.
La estrategia central ha sido la descentralización: mediante la distribución estratégica de nuevos mamógrafos en diversos puntos del territorio nacional, el sistema público busca eliminar las barreras geográficas que históricamente han impedido que las mujeres de comunidades rurales accedan a estudios de alta complejidad.
Uno de los pilares más innovadores de este año es la vigencia de la Resolución Ministerial S.G. N.° 336/2024. Esta normativa marca un antes y un después en la salud pública paraguaya al permitir que todas las mujeres de 40 años en adelante accedan al estudio de mamografía de forma directa, sin necesidad de presentar una orden médica previa.
Esta medida elimina los cuellos de botella administrativos y agiliza el proceso de tamizaje, permitiendo que la detección de posibles anomalías se realice en etapas iniciales, donde las probabilidades de éxito terapéutico son significativamente mayores.
En el caso del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), centro de referencia en la materia, los servicios se han organizado para absorber la demanda mediante un sistema de agendamiento eficiente.
Las interesadas pueden acudir de manera presencial al área de Admisión de lunes a viernes en un amplio horario de 06:00 a 18:00, o comunicarse al Call Center (021) 247 8000. Para el examen, se recomienda asistir con la cédula de identidad, preferentemente una semana después del ciclo menstrual, y evitar el uso de productos cosméticos en la zona axilar y mamaria para no interferir en la claridad de las imágenes.
Por otro lado, el marco legal paraguayo respalda activamente la prevención a través de la Ley N.º 6211/18. Esta legislación otorga a todas las trabajadoras —ya sean del sector público o privado— el derecho irrenunciable a dos días de licencia remunerada al año para realizarse sus estudios preventivos de Papanicolau y mamografía.
El Estado subraya que el conocimiento del propio cuerpo y la vigilancia constante son la primera línea de defensa. Ante la aparición de bultos, cambios en la textura de la piel, secreciones o dolor persistente, la consulta médica debe ser inmediata.
No obstante, las autoridades aclaran que la autoobservación nunca debe sustituir al examen clínico y a la mamografía anual, herramientas que siguen siendo el «estándar de oro» en la lucha contra esta enfermedad.














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