Peña señaló que el acuerdo contempla el mayor aumento para el personal médico en los últimos 14 años, dentro de un proceso que, según reconoció, todavía tiene un largo camino por delante. En ese contexto, volvió a destacar la inversión de su administración en infraestructura hospitalaria y medicamentos.
“Ha sido una jornada histórica para poder llegar a ese acuerdo”, afirmó el mandatario, quien agradeció la participación de todos los sectores que intervinieron en las negociaciones.
Respecto a los recursos para cumplir con los compromisos asumidos, Peña reconoció que el desafío será compatibilizar las demandas con la disponibilidad presupuestaria. Señaló que existen recursos limitados frente a necesidades también amplias y pidió al Congreso actuar con racionalidad durante el análisis del Presupuesto General de la Nación.
PEÑA DEFIENDE A BARÁN Y EXPLICA SU SALIDA
Consultado sobre el cambio en el Ministerio de Salud, Peña afirmó que la salida de María Teresa Barán era una decisión que venía evaluando desde hacía tiempo. Sin embargo, evitó presentar el cambio como una pérdida de confianza o como una desaprobación de su gestión.
El presidente explicó que actualmente realiza evaluaciones de sus ministros de manera permanente y no solamente en períodos anuales o semestrales. “Todos tienen mi confianza hasta que yo tomo la decisión de hacer un cambio”, sostuvo.
Peña también rechazó la idea de que el acuerdo con los médicos haya demostrado que Barán no pudo resolver el conflicto. Por el contrario, destacó expresamente el trabajo realizado por la exministra durante las negociaciones. “Yo te puedo asegurar que no hubiésemos llegado a esta instancia sin el trabajo que hizo la doctora Barán”, afirmó.
Al mismo tiempo, valoró el papel del actual ministro de Salud, Isaías Fretes, señalando que su llegada aportó una nueva impronta y energía para avanzar en el cierre del conflicto y en los proyectos pendientes del sector.
El mandatario pidió, en ese sentido, evitar interpretaciones negativas sobre el proceso y calificó el acuerdo como una “victoria del Paraguay”, al considerar que finalmente Gobierno y médicos encontraron un terreno común para alcanzar un consenso.
Para Peña, el entendimiento constituye una reivindicación histórica para el sector médico, aunque advirtió que su implementación requerirá recursos y acompañamiento del Poder Legislativo.
