La secretaria general del gremio, doctora Rossana González, señaló que la medida de fuerza se extenderá inicialmente hasta el viernes 28 de agosto y pidió disculpas a la ciudadanía por las posibles consecuencias de la paralización.
“La huelga sigue firme; nos vamos a huelga nacional. Le pedimos perdón a la población, pero nos empujaron a esto”, manifestó González, al recordar que el sindicato planteó sus reclamos ya el pasado 12 de junio y, según sostuvo, hubo tiempo suficiente para buscar una salida.
Uno de los principales reclamos es un reajuste salarial que permita a los profesionales recuperar parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años. La dirigente cuestionó que, mientras algunos funcionarios perciben salarios elevados, numerosos médicos continúan con remuneraciones que consideran insuficientes frente al costo de vida.
“Tenemos derecho a este reajuste”, sostuvo González, quien también hizo referencia a las dificultades de los médicos para acceder a programas habitacionales debido a sus ingresos.
CONSULTORIOS Y CIRUGÍAS PROGRAMADAS, SUSPENDIDOS
González confirmó que durante la huelga se suspenderán los consultorios y las cirugías programadas en los servicios afectados por la medida.
No obstante, el gremio anunció que mantendrá la atención de las áreas consideradas esenciales. Permanecerán operativos los servicios de urgencias y emergencias, las unidades de terapia intensiva y las áreas de diálisis.
La dirigente sindical cuestionó además la falta de una propuesta concreta durante la cuarta reunión tripartita. Según González, el sector se siente ignorado y responsabilizó al Ministerio de Economía por la falta de respuestas a sus planteamientos. “Nos ignoran; pasan totalmente la responsabilidad al Ministerio de Economía”, afirmó.
ANALIZARÁN UNA HUELGA INDEFINIDA
El conflicto podría prolongarse más allá de la medida anunciada para esta semana. González adelantó que el gremio llevará a una asamblea la posibilidad de convocar a una huelga indefinida si no se encuentra una solución a sus reivindicaciones.
De esta manera, los médicos inician una nueva semana de tensión con el Gobierno, mientras el gremio exige una respuesta a sus demandas salariales y las autoridades deberán afrontar el impacto que la suspensión de consultas y procedimientos programados podría generar en el sistema sanitario.
