Las enfermedades cardiovasculares siguen encabezando las causas de muerte en el país. El infarto agudo de miocardio ocupa el primer lugar, mientras que el accidente cerebrovascular (ACV) se posiciona en segundo lugar, según explicó la especialista en cardiología, Graciela González, durante una entrevista a RCC.
Ambas patologías están estrechamente relacionadas con los llamados factores de riesgo cardiovascular, es decir, condiciones que predisponen a sufrir eventos graves como infartos, derrames cerebrales e incluso muerte súbita. Entre los principales factores se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado y la dislipidemia, muchas veces potenciados por hábitos poco saludables como el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaquismo, el vapeo y el consumo excesivo de alcohol.
La profesional advirtió que estas enfermedades son, en la mayoría de los casos, silenciosas. “Cuando aparecen los síntomas, muchas veces ya estamos ante una complicación”, señaló, destacando la importancia de los controles médicos anuales.
El intenso calor también representa un riesgo adicional. Las altas temperaturas pueden provocar deshidratación, alteraciones en la presión arterial, taquicardia y descompensaciones cardiovasculares, especialmente en pacientes con antecedentes de infarto, insuficiencia cardíaca o diabetes.
Además, alertó sobre prácticas peligrosas como realizar ejercicio físico en horarios de extremo calor o utilizar ropa abrigada para sudar más con la intención de bajar de peso. “Lo que se pierde es agua y electrolitos, y eso puede generar arritmias”, explicó.
Desde el programa de cardiología se trabaja actualmente en la prevención primordial de la hipertensión, con énfasis en niños y adolescentes, buscando evitar que desarrollen la enfermedad en la adultez. La clave, remarcan, está en adoptar hábitos saludables desde edades tempranas.














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